China acelera la carrera tecnológica con un superordenador sin precedentes

El proyecto busca competir con las máquinas más potentes del mundo mediante una arquitectura basada exclusivamente en procesadores tradicionales y tecnología desarrollada en el país.

China ha presentado los planes para construir un nuevo superordenador de exaescala denominado Lingsheng, una máquina que aspira a convertirse en una de las más potentes del planeta utilizando únicamente CPUs y sin depender de GPUs ni aceleradores especializados.

El anuncio fue realizado durante una conferencia celebrada en Shenzhen en abril de 2026 por el Centro Nacional de Supercomputación de China.

Según los responsables del proyecto, Lingsheng está diseñado para alcanzar una potencia teórica de 2 exaFLOPS, una cifra que situaría al sistema entre los superordenadores más rápidos jamás construidos.

47.000 procesadores y refrigeración líquida masiva

La infraestructura prevista incorporará alrededor de 47.000 procesadores de alto rendimiento fabricados en China distribuidos en 92 racks.

El sistema utilizará memoria de alto ancho de banda integrada directamente en los chips y redes de interconexión ultrarrápidas para reducir cuellos de botella en el movimiento de datos.

Además, el proyecto apuesta por una gran infraestructura de refrigeración líquida centralizada, descrita por sus impulsores como una de las mayores jamás implementadas en supercomputación.

Lingsheng contará también con 650 petabytes de almacenamiento y una capacidad de transferencia de datos de hasta 10 terabytes por segundo.

Cambio de arquitectura durante el desarrollo

Actualmente el proyecto se encuentra en fase piloto utilizando servidores Huawei Kunpeng basados en arquitectura ARM y con más de 12.000 núcleos activos.

Sin embargo, en la fase definitiva el sistema cambiará hacia una arquitectura x86 mediante servidores Blade equipados con procesadores todavía no especificados oficialmente.

Este aspecto ha generado dudas dentro de la comunidad tecnológica y científica, especialmente por las limitaciones actuales de los fabricantes chinos de procesadores x86.

Comparación con el superordenador estadounidense El Capitán

El objetivo de alcanzar 2 exaFLOPS ha provocado comparaciones inmediatas con El Capitan, actualmente una de las máquinas más potentes del mundo y desarrollada con tecnología de AMD.

Aunque Lingsheng pretende superar la potencia sostenida media de El Capitan, varios expertos recuerdan que la cifra anunciada por China es todavía teórica y no ha sido validada mediante pruebas públicas de rendimiento.

Además, El Capitan posee un rendimiento máximo teórico superior a 2,7 exaFLOPS, lo que complica la posibilidad de que el nuevo sistema chino logre situarse claramente por delante.

Dudas y escepticismo en la comunidad tecnológica

La presentación del proyecto ha despertado interés internacional, pero también escepticismo debido a la falta de información detallada sobre los procesadores definitivos y sobre la hoja de ruta técnica del sistema.

Actualmente, empresas chinas como Hygon o Zhaoxin desarrollan procesadores x86 nacionales, aunque todavía no han demostrado competir al mismo nivel que las últimas generaciones de chips de AMD o Intel.

Pese a las dudas, el proyecto refleja la apuesta estratégica de China por reforzar su independencia tecnológica y consolidar su posición en la carrera mundial por la supercomputación avanzada.

Comentarios