Miguel Ángel tenía razón: el descubrimiento que resolvió un enigma de la antigua Roma
En 1506, el descubrimiento de una extraordinaria escultura romana desencadenó un enigma artístico que tardaría cuatro siglos en resolverse. Miguel Ángel defendió que el brazo desaparecido de su figura principal debía estar doblado, contradiciendo las reconstrucciones más populares. El hallazgo del fragmento original a comienzos del siglo XX acabaría respaldando aquella interpretación. El 14 de enero de 1506, unos trabajadores que excavaban en una viña de Roma encontraron una monumental escultura de mármol enterrada desde la Antigüedad. Representaba a tres figuras humanas atrapadas en una lucha desesperada contra enormes serpientes. Se trataba del Laocoonte y sus hijos , una de las obras más importantes de la escultura clásica, que representa al sacerdote troyano Laocoonte y a sus dos hijos siendo atacados por serpientes marinas. El descubrimiento causó una enorme impresión en la Roma renacentista. El papa Julio II ordenó examinar la pieza y entre los artistas que acudieron a cont...









