La NASA acelera su gran escudo contra asteroides: el telescopio NEO Surveyor entra en fase clave de pruebas

La agencia espacial avanza en el desarrollo de su primera misión diseñada exclusivamente para defensa planetaria, un sistema capaz de detectar asteroides potencialmente peligrosos antes de que supongan una amenaza para la Tierra.

La NASA ha dado un paso decisivo en uno de sus proyectos más ambiciosos de defensa planetaria: el telescopio espacial NEO Surveyor, concebido específicamente para localizar y rastrear asteroides y cometas que puedan representar un peligro para la Tierra, ha entrado ya en una fase crítica de construcción y pruebas.

La misión, considerada por la agencia estadounidense como la principal línea de protección frente a impactos de objetos cercanos a la Tierra, tiene previsto su lanzamiento en septiembre de 2027 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.

Un telescopio diseñado para encontrar “asesinos de ciudades”

A diferencia de otros observatorios espaciales, NEO Surveyor ha sido creado exclusivamente para localizar objetos potencialmente peligrosos que puedan cruzarse con la órbita terrestre.

La misión utilizará un potente telescopio infrarrojo situado en el punto de equilibrio gravitatorio L1 entre la Tierra y el Sol, una posición privilegiada desde la que podrá detectar asteroides difíciles de observar desde la Tierra, especialmente aquellos que se aproximan desde la dirección solar.

El objetivo principal será localizar la mayoría de los asteroides de más de 140 metros de diámetro, considerados suficientemente grandes como para destruir ciudades enteras o causar daños regionales severos en caso de impacto.

La gran debilidad actual de la defensa planetaria

La NASA reconoce desde hace años que una parte importante de los asteroides peligrosos sigue sin detectarse.

Actualmente solo se conoce aproximadamente un 38% de los objetos cercanos a la Tierra de más de 140 metros, pese a que el Congreso estadounidense ordenó ya en 2005 catalogar la mayoría de ellos.

NEO Surveyor pretende cambiar radicalmente esa situación. Según las estimaciones oficiales, durante su misión principal de cinco años podría descubrir entre 200.000 y 300.000 nuevos objetos cercanos a la Tierra, además de miles de cometas.

La misión permitiría elevar el nivel de detección de grandes asteroides potencialmente peligrosos hasta alrededor del 76%, acercándose al objetivo internacional de vigilancia planetaria.

Tecnología infrarroja para detectar amenazas invisibles

Uno de los grandes avances del NEO Surveyor será su capacidad para detectar asteroides mediante calor infrarrojo y no únicamente por la luz solar reflejada.

Muchos objetos oscuros o de baja reflectividad resultan extremadamente difíciles de localizar con telescopios tradicionales desde la Tierra, pero emiten radiación térmica detectable desde el espacio.

Esto permitirá localizar objetos que actualmente podrían pasar desapercibidos hasta pocos días antes de una aproximación peligrosa.

El temor a un gran impacto

El interés por la defensa planetaria ha aumentado enormemente durante la última década tras varios sustos astronómicos.

Uno de los casos más conocidos fue el del asteroide 2019 OK, detectado apenas horas antes de pasar cerca de la Tierra, un episodio que contribuyó a acelerar definitivamente la financiación de NEO Surveyor.

La NASA insiste en que no existe actualmente ninguna amenaza inmediata conocida de gran impacto contra la Tierra, pero recuerda que el verdadero peligro son precisamente los objetos todavía no detectados.

Una misión considerada estratégica

La importancia del proyecto es tan alta que la NASA decidió finalmente financiarlo fuera del presupuesto científico tradicional, integrándolo directamente dentro de su Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria debido a sus implicaciones de seguridad global.

El telescopio tendrá una vida útil prevista de hasta 12 años y funcionará como un auténtico sistema de alerta temprana planetaria capaz de detectar amenazas con suficiente antelación como para plantear posibles misiones de desvío, similares a la prueba DART realizada en 2022.

Con el NEO Surveyor entrando ya en su fase definitiva de pruebas, la NASA acelera así el desarrollo de la que muchos científicos consideran la primera gran línea de defensa real de la humanidad frente a una futura colisión cósmica.

Principio del formulario

Comentarios

Entradas populares