La Agencia Espacial Europea activa por primera vez su sonda de defensa planetaria

La misión de defensa planetaria de la ESA y la agencia espacial japonesa JAXA ha superado su primer encendido integrado. Ramses deberá despegar en 2028 para encontrarse con Apophis antes de que el asteroide pase a solo unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre en abril de 2029.

La nave espacial Ramses ha sido encendida por primera vez, un paso decisivo en la preparación de una de las misiones de defensa planetaria más importantes previstas para los próximos años. La activación se realizó el 21 de septiembre en las instalaciones de OHB Italia en Milán, donde actualmente se ensambla el módulo central de la nave.

Ramses —siglas de Rapid Apophis Mission for Space Safety— es una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Su destino será (99942) Apophis, un asteroide de aproximadamente 375 metros de diámetro que protagonizará un extraordinario acercamiento a nuestro planeta el viernes 13 de abril de 2029.

El primer encendido no significa que la nave haya sido lanzada ni que exista una emergencia planetaria. Se trata de una prueba en tierra en la que, por primera vez, se ha suministrado energía al ordenador de a bordo junto con los diferentes subsistemas ya integrados físicamente en la nave. Hasta ahora estos componentes habían sido probados por separado.

Entre los equipos activados se encuentran la memoria encargada de almacenar los datos científicos, la unidad que distribuirá la energía por la nave y diferentes terminales que transformarán la información procedente de los instrumentos en datos digitales. El resultado permite comenzar ahora las pruebas funcionales del vehículo como un único sistema.

Apophis pasará más cerca que los satélites geoestacionarios

El objetivo de Ramses es especialmente singular. Apophis pasará a unos 32.000 kilómetros de la superficie de la Tierra, aproximadamente una décima parte de la distancia que nos separa de la Luna y más cerca que muchos satélites situados en órbita geoestacionaria. La ESA recalca que no existe riesgo de impacto con la Tierra durante este encuentro.

Un acercamiento semejante de un objeto de este tamaño es extremadamente poco frecuente. Según la ESA, ocurre aproximadamente una vez cada 5.000 a 10.000 años, lo que convierte el paso de Apophis en un experimento natural excepcional.

Ramses llegará al asteroide antes de su aproximación y lo acompañará durante el encuentro con nuestro planeta. Los científicos podrán observar cómo la gravedad terrestre modifica su movimiento, rotación, superficie e incluso determinadas características físicas, comparando su estado antes y después del paso. Esa información ayudará a comprender mejor la estructura de los asteroides y a preparar futuras estrategias ante un objeto que sí pudiera encontrarse algún día en trayectoria de colisión con la Tierra.

La nave viajará además acompañada por dos pequeños CubeSats, destinados a ampliar las observaciones científicas alrededor de Apophis.

Ramses debe estar preparada para despegar en la primavera de 2028 a bordo de un cohete japonés H3. El calendario es especialmente ajustado porque la fecha del encuentro con Apophis es inamovible.

Mientras el módulo central se ensambla en Italia, el módulo de propulsión está siendo equipado en las instalaciones de ArianeGroup en Lampoldshausen, Alemania. Ambos serán unidos la próxima primavera en el centro de pruebas ESTEC de la ESA, en Países Bajos. Allí comenzará una exigente campaña que incluirá pruebas de vacío térmico durante varias semanas y una simulación acelerada de la misión completa, desde el lanzamiento hasta su final.

El primer encendido marca así el momento en el que Ramses deja de ser únicamente un conjunto de componentes y comienza a funcionar como una nave espacial integrada, con menos de dos años por delante para estar lista para viajar al encuentro de uno de los asteroides que más cerca pasarán de la Tierra en la historia moderna de la observación espacial.

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