El fósil ‘Pie Pequeño’ abre la puerta a una posible nueva especie humana
Un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad La
Trobe y la Universidad de Cambridge ha puesto en cuestión la clasificación
tradicional del fósil conocido como “Pie Pequeño” (StW 573), uno de los
esqueletos de homínido más completos jamás hallados. Según el nuevo trabajo,
este fósil no encaja de forma concluyente en ninguna de las especies humanas
antiguas conocidas, lo que abre la posibilidad de que represente una
nueva rama del árbol evolutivo humano.
El estudio, financiado por el Australian Research Council y desarrollado en
colaboración con instituciones de Sudáfrica, Reino Unido, Estados Unidos y
Australia, ha sido publicado en la revista American Journal of Biological
Anthropology tras un proceso de revisión por pares.
Un fósil clave bajo
revisión científica
“Pie Pequeño” fue descubierto en 1998 en las cuevas de Sterkfontein, en
Sudáfrica, y durante décadas ha sido considerado parte del género Australopithecus.
En 2017, el paleoantropólogo Ronald Clarke lo clasificó como Australopithecus
prometheus, aunque esta atribución nunca logró un consenso pleno dentro de
la comunidad científica. Otros investigadores lo asociaron a Australopithecus
africanus, una especie descrita en 1925.
El nuevo análisis concluye que las características anatómicas del
esqueleto no coinciden de forma sólida con ninguna de estas dos especies,
lo que obliga a replantear su clasificación. Los autores señalan que las
diferencias morfológicas observadas son suficientes para considerar que se
trata de un linaje distinto.
Implicaciones para la
evolución humana
El profesor Andy Herries, investigador principal del estudio en la
Universidad La Trobe, ha subrayado que este hallazgo amplía la visión sobre
la diversidad de los homínidos tempranos en el sur de África, una región
clave para entender los orígenes humanos. Según Herries, los resultados indican
que la diversidad de especies bípedas hace entre 2 y 3 millones de años pudo
ser mayor de lo que se pensaba hasta ahora.
El trabajo también destaca la necesidad de aplicar criterios taxonómicos
más rigurosos al clasificar fósiles emblemáticos, especialmente aquellos
que, por su popularidad y relevancia histórica, habían sido aceptados sin un
debate profundo en los últimos años.
Próximas líneas de
investigación
El equipo investigador continuará analizando el fósil StW 573 con el
objetivo de determinar con precisión su posición en la genealogía humana
y evaluar cómo se relaciona con los primeros representantes del género Homo.
Este proceso incluirá una revisión detallada de los criterios diagnósticos
empleados para definir las especies del género Australopithecus.
Los científicos coinciden en que este replanteamiento no invalida
décadas de investigación, pero sí obliga a revisar las narrativas
establecidas sobre los parientes más cercanos de la humanidad. De
confirmarse que “Pie Pequeño” pertenece a una especie hasta ahora desconocida,
el hallazgo supondría un cambio significativo en la comprensión de la
evolución humana temprana.











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