La NASA impulsa el Observatorio de Mundos Habitables para buscar señales de vida fuera del Sistema Solar
Siete empresas desarrollarán tecnologías clave para un telescopio espacial que analizará atmósferas de exoplanetas y podría lanzarse a finales de la década de 2030.
La NASA ha
intensificado su estrategia para la búsqueda de vida en el universo y ha dado
un paso decisivo al encargar a la industria el desarrollo de tecnologías
avanzadas para el Observatorio de Mundos Habitables (HWO, por sus siglas en
inglés). La agencia ha adjudicado contratos a precio fijo y con una
duración de tres años a siete compañías para estudiar los principales retos
de ingeniería del que aspira a ser uno de los telescopios más potentes jamás
construidos.
Las empresas
seleccionadas son Astroscale, BAE Systems Space and Mission, Busek,
L3Harris, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Zecoat.
Cada una analizará cómo cumplir los exigentes requisitos de hardware del HWO,
concebido para detectar posibles biofirmas al estudiar la luz que atraviesa las
atmósferas de exoplanetas durante sus tránsitos frente a estrellas situadas a
cientos de miles de años luz.
Según la NASA, el
objetivo es que el telescopio esté listo para un lanzamiento a finales de la
década de 2030 o comienzos de la de 2040. Para entonces, el observatorio
deberá integrar tecnologías que aún no existen, lo que convierte esta
fase en un paso crítico para reducir riesgos y definir soluciones viables.
Entre los desafíos
técnicos más complejos destaca la estabilidad extrema del sistema óptico,
que deberá operar con tolerancias del orden de una fracción del tamaño de un
átomo. Esta precisión es esencial para separar la débil señal planetaria
del brillo de su estrella anfitriona.
El diseño del HWO
incluye además un coronógrafo de nueva generación, descrito por la
agencia como “miles de veces más capaz que cualquier coronógrafo espacial
construido hasta ahora”. Este instrumento permitirá bloquear la luz estelar
y evitar que fotones periféricos distorsionen las imágenes, una condición
indispensable para analizar con claridad la composición atmosférica de mundos
lejanos.
Otro de los objetivos
del programa es que el observatorio sea operable y reparable en órbita.
En caso de fallo de componentes o impactos de micrometeoroides, la NASA quiere
disponer de la opción de misiones de servicio que prolonguen la vida
útil del telescopio y maximicen su retorno científico.
Con el Observatorio de
Mundos Habitables, la NASA aspira a dar un salto cualitativo en la caracterización
de exoplanetas potencialmente habitables y a responder una de las grandes
preguntas de la ciencia: si la vida existe más allá de la Tierra.










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