Documentan una nueva especie de venado andino

El Instituto Humboldt ha confirmado que el venado conocido hasta ahora como Mazama rufina pertenece a un linaje evolutivo distinto, lo que ha llevado a su reclasificación como Andinocervus rufinus, un género propio y único en los Andes del norte.

El Instituto Humboldt ha anunciado la reclasificación científica de una especie de venado andino tras nuevos análisis genéticos y morfológicos que demuestran que no pertenece al género Mazama, como se creía hasta ahora. A partir de estos resultados, la especie ha pasado a denominarse Andinocervus rufinus, convirtiéndose en la única especie reconocida dentro de este nuevo género.

La investigación ha revelado que este venado forma parte de un linaje evolutivo independiente del resto de venados sudamericanos, lo que justifica su separación taxonómica. La especie ha sido documentada en Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, con una distribución concentrada en los Andes del norte, donde habita entre los 1.000 y los 3.700 metros de altitud, principalmente en bosques montanos y ecosistemas de páramo. Sus poblaciones son reducidas y se encuentran fragmentadas por la compleja geografía andina.

El hallazgo fue difundido por el Instituto Humboldt a través de una comunicación pública en la que se subraya que la evidencia genética fue determinante para confirmar que la especie no debía permanecer dentro del género Mazama. A estos datos se sumaron características morfológicas muy específicas que reforzaron la conclusión científica.

Un venado pequeño y con rasgos únicos
Andinocervus rufinus es uno de los venados más pequeños de Sudamérica, con un peso que oscila entre los 10 y los 15 kilogramos. Presenta un pelaje rojizo, patas negras y una máscara oscura en el rostro, acompañada de manchas blancas en la barbilla y la nariz, rasgos que permiten su identificación en el medio natural.

Uno de los elementos clave para su diferenciación es un rasgo óseo singular. Según el Instituto Humboldt, su cráneo presenta una fosa lagrimal o preorbital extremadamente profunda y excavada, una característica tan marcada que permite distinguirlo con claridad de otras especies similares, como Mazama nanus o los venados grises sudamericanos. Esta particularidad anatómica fue decisiva para respaldar los resultados genéticos.

El estudio que sustenta esta reclasificación ha sido publicado en la revista científica Zootaxa y ha sido liderado por Héctor E. Ramírez-Chaves, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Caldas, junto a un equipo multidisciplinar de investigadores.

Implicaciones para la conservación
El Instituto Humboldt ha subrayado que el reconocimiento de Andinocervus rufinus como un género propio tiene importantes consecuencias para su conservación. La entidad ha advertido de que se trata de un linaje evolutivo único de los Andes, cuya protección es prioritaria para preservar la biodiversidad de los ecosistemas de alta montaña.

Actualmente, la especie está catalogada como vulnerable, debido a sus poblaciones pequeñas y aisladas. Entre las principales amenazas se encuentran la fragmentación del hábitat, la caza y los atropellos en carreteras próximas a espacios protegidos, como el Parque Nacional Natural Los Nevados. Los expertos alertan de que la pérdida de este venado supondría la desaparición de un linaje único adaptado a los páramos andinos.

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