China podría estar probando un nuevo arsenal nuclear avanzado desconocido

Agencias estadounidenses sostienen que China habría realizado en 2020 una detonación explosiva encubierta como parte de un plan para modernizar y transformar por completo su arsenal nuclear, en un movimiento que podría alterar el equilibrio estratégico global.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos creen que China está desarrollando una nueva generación de armas nucleares y que habría llevado a cabo al menos una prueba explosiva encubierta en junio de 2020 en las instalaciones de Lop Nur, en el noroeste del país. Según múltiples fuentes citadas por CNN, esta detonación formaría parte de un impulso más amplio para transformar el arsenal chino en uno de los más avanzados tecnológicamente del mundo.

La evaluación estadounidense apunta a que la explosión, registrada con una magnitud sísmica de 2,75, no encajaría con actividades mineras ni con un terremoto natural, sino con una prueba nuclear. El evento, aunque revelado recientemente por el Departamento de Estado, no había sido previamente vinculado de forma explícita a un programa de modernización del arsenal chino.

Modernización y nuevas capacidades nucleares

Según las fuentes, Beijing estaría trabajando en sistemas capaces de lanzar múltiples ojivas nucleares miniaturizadas desde un solo misil, así como en el desarrollo de armas nucleares tácticas de bajo rendimiento, algo que China no había producido hasta ahora.

Este proceso de modernización estaría motivado, en parte, por la búsqueda de mayor maniobrabilidad y supervivencia de sus sistemas ante un hipotético conflicto, especialmente en escenarios vinculados a Taiwán. Funcionarios estadounidenses sostienen que China podría estar tratando de reducir la brecha tecnológica respecto a Estados Unidos y Rusia, las dos principales potencias nucleares actuales.

Un informe de 2024 de la Agencia de Inteligencia de Defensa ya advertía que China atraviesa la expansión y modernización nuclear más ambiciosa de su historia, en un contexto de competencia estratégica prolongada con Washington.

Respuesta de China y debate internacional

Desde la embajada china en Washington, su portavoz Liu Pengyu rechazó las acusaciones y afirmó que Estados Unidos “distorsiona y difama la política nuclear de China”. Beijing mantiene oficialmente una política de “no ser el primero en usar” armas nucleares y sostiene que respeta su moratoria de pruebas vigente desde 1996.

China también ha defendido su compromiso con el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y ha acusado a Estados Unidos de utilizar estas acusaciones con fines políticos.

El momento en que Washington ha hecho públicas estas evaluaciones resulta significativo, ya que coincide con los esfuerzos de la administración estadounidense por impulsar un nuevo marco de control de armas que incluya a China, algo a lo que el presidente Xi Jinping se ha mostrado reticente.

Un cambio en el equilibrio estratégico

La modernización del arsenal nuclear chino, unida al crecimiento acelerado del Ejército Popular de Liberación, refleja las ambiciones globales de Beijing y su intención de consolidarse como potencia militar de primer nivel.

Analistas advierten que, si se confirma este giro estratégico, el tradicional equilibrio nuclear entre Estados Unidos y Rusia podría transformarse en un escenario tripolar, con implicaciones profundas para el régimen internacional de desarme y la estabilidad global.

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