La intensa actividad solar mantiene abierta la posibilidad de auroras visibles en España
El Sol mantiene un elevado nivel de actividad en el inicio de 2026, con la emisión de numerosas llamaradas solares de alta intensidad en los últimos días. En el centro de atención se encuentra la región activa AR4366, responsable desde el 1 de febrero de al menos 24 llamaradas de clase M y cuatro de clase X, entre ellas una X8,3, la más potente registrada en lo que va de año.
Las llamaradas
solares se clasifican en función de su energía en las categorías A, B, C, M y
X, siendo estas últimas las más intensas. La región AR4366 ha crecido
rápidamente y ya alcanza aproximadamente la mitad del tamaño de la mancha solar
asociada al histórico evento Carrington, según datos recogidos por Spaceweather.com.
Hasta el
momento, las eyecciones de masa coronal asociadas a esta actividad no se
dirigen de forma directa hacia la Tierra ni presentan la intensidad necesaria
para generar auroras fuera de las zonas habituales de altas latitudes. Por
ello, no se espera, de momento, la observación de auroras boreales en España.
No obstante,
la actividad ya ha tenido efectos en las comunicaciones. La llamarada X8,3 del
pasado 1 de febrero provocó interferencias en las comunicaciones por radio en
amplias zonas del océano Pacífico y en regiones del este de Australia y Nueva
Zelanda.
Los expertos
advierten de que la evolución de la actividad solar es impredecible y no
descartan que en los próximos días se produzcan nuevas eyecciones de masa
coronal con una orientación favorable para afectar al campo magnético
terrestre. En ese caso, podrían registrarse auroras en latitudes más bajas de
lo habitual.
El actual
ciclo solar se encuentra cerca de su máximo de actividad, lo que incrementa la
probabilidad de episodios intensos. El pasado 19 de enero, una fuerte tormenta
geomagnética fue clasificada como la más intensa desde 2003 por la NOAA, alcanzando nivel S4 y permitiendo
la observación de auroras en numerosos puntos del planeta.
Por ahora, los organismos científicos continúan monitorizando la
evolución de la región AR4366 ante la posibilidad de nuevos episodios de
impacto solar en los próximos días.









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