China prueba con éxito su cápsula lunar tripulada para misiones de larga duración
El vehículo espacial podrá transportar tres astronautas, alcanzar velocidades de 18.000 kilómetros por hora y permanecer hasta 21 días en misión.
China continúa
avanzando en su programa espacial tripulado con el desarrollo de la cápsula Mengzhou, el nuevo vehículo diseñado para
futuras misiones lunares y considerado el principal competidor del programa Artemis impulsado por la NASA.
La cápsula
forma parte del plan chino para enviar astronautas a la Luna antes de finalizar
esta década y consolidar una presencia permanente en la exploración lunar.
Capacidad
para tres astronautas y autonomía de 21 días
Mengzhou ha
sido diseñada para transportar hasta tres astronautas y operar tanto en órbita
terrestre baja como en misiones lunares.
Según los
responsables del programa espacial chino, la nave puede alcanzar velocidades de
hasta 18.000 kilómetros por hora y mantener una misión autónoma durante un
máximo de 21 días.
La cápsula
incorpora sistemas avanzados de navegación, soporte vital y control de misión,
además de un espacio interior más amplio que generaciones anteriores de
vehículos espaciales chinos.
El objetivo
es permitir vuelos tripulados de larga duración entre la Tierra y la Luna.
Prueba de seguridad superada en 2026
En febrero de
2026, China realizó con éxito una prueba de aborto en vuelo de la cápsula,
considerada una de las verificaciones de seguridad más importantes para
cualquier programa espacial tripulado.
Durante el
ensayo, el sistema de escape separó rápidamente el módulo tripulado del cohete
en una simulación de emergencia durante el lanzamiento.
La prueba se
realizó sin astronautas a bordo y permitió recopilar datos técnicos sobre la
capacidad de rescate y evacuación de la tripulación en caso de fallo crítico.
El nuevo cohete Larga Marcha 10
El programa
lunar chino se apoya además en el nuevo cohete pesado Larga Marcha 10, diseñado específicamente para
lanzar la cápsula Mengzhou y otros módulos lunares.
Recientemente,
el cohete realizó pruebas de aterrizaje controlado de su primera etapa mediante
sistemas de propulsión, dentro de la estrategia china para avanzar hacia
tecnologías parcialmente reutilizables.
China busca
así reducir costes y aumentar la frecuencia de futuras misiones lunares.
Competencia directa con el programa Artemis
El desarrollo
de Mengzhou sitúa a China en competencia directa con el programa Artemis de la
NASA, cuyo objetivo es regresar a astronautas a la superficie lunar por primera
vez desde las misiones Apolo.
Mientras
Estados Unidos apuesta por un modelo basado en colaboración con empresas
privadas como SpaceX, China mantiene un
sistema completamente estatal para el desarrollo de su infraestructura
espacial.
El programa
chino incluye también el módulo de aterrizaje lunar Lanyue, actualmente en fase de desarrollo y
pruebas.
Objetivo: presencia permanente en la Luna
Tanto China
como Estados Unidos persiguen actualmente un objetivo más amplio que una simple
llegada puntual a la Luna.
Los programas
espaciales de ambas potencias buscan desarrollar una presencia estable y
recurrente en el satélite mediante futuras bases, exploración de recursos y
misiones científicas de larga duración.
Entre los
recursos estratégicos más importantes figura el hielo de agua localizado en
zonas polares lunares, considerado clave para futuras operaciones humanas
permanentes.
China prevé realizar durante los próximos años nuevas pruebas
orbitales, maniobras de acoplamiento y ensayos no tripulados antes de iniciar
sus primeras misiones tripuladas alrededor de la Luna.








Comentarios
Publicar un comentario