Identifican mediante ADN a cuatro marineros de la expedición Franklin desaparecida en el Ártico hace casi 180 años
Los análisis de ADN permiten poner nombre a nuevos restos de la histórica expedición británica perdida en busca del Paso del Noroeste.
Un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar mediante
análisis genéticos a cuatro marineros de la expedición polar dirigida por John
Franklin, desaparecida en el Ártico canadiense en 1845 durante la búsqueda del
Paso del Noroeste.
El estudio, publicado en la revista científica Journal of Archaeological
Science Reports, ha permitido confirmar la identidad de Harry Peglar, William
Orren, David Young y John Bridgens, integrantes de la tripulación de los barcos
HMS Erebus y HMS Terror.
La expedición británica partió en 1845 con 129 hombres a bordo y tenía como
objetivo encontrar una ruta marítima a través del Ártico canadiense. Sin
embargo, ambos navíos quedaron atrapados por el hielo y la totalidad de la
tripulación murió tras varios años de supervivencia extrema.
Identificación
mediante ADN
La investigación ha sido dirigida por el antropólogo Douglas Stenton, de la
Universidad de Waterloo.
Los científicos compararon ADN extraído de huesos y dientes hallados en la
isla del Rey Guillermo, en el Ártico canadiense, con muestras genéticas
aportadas por descendientes vivos de miembros de la expedición.
Hasta el momento, únicamente seis marineros han podido ser identificados
mediante estas técnicas. Entre los casos anteriores destacan los de John Gregory
en 2021 y James Fitzjames, capitán del Erebus, identificado en 2024.
Restos hallados en
distintos puntos del Ártico
Los investigadores explican que Harry Peglar pertenecía al HMS Terror y sus
restos fueron encontrados a unos 130 kilómetros de distancia del lugar donde
aparecieron otros miembros de la expedición.
William Orren, David Young y John Bridgens formaban parte de la tripulación
del HMS Erebus.
La localización de los restos continúa proporcionando información sobre los
intentos de supervivencia y desplazamiento de los marineros tras abandonar los
barcos en abril de 1848.
Frío, hambre y
enfermedades
Las investigaciones históricas apuntan a que los tripulantes murieron por
una combinación de frío extremo, desnutrición, enfermedades y posible intoxicación
por plomo procedente de alimentos enlatados.
Además, estudios anteriores sobre algunos restos hallados en la zona
detectaron señales de canibalismo en varios miembros de la expedición,
reflejando la situación límite que atravesaron durante sus últimos meses de
vida.
Sin embargo, los investigadores han precisado que los cuatro marineros
identificados recientemente no presentan indicios de ese tipo de prácticas.
Una de las mayores
tragedias de la exploración polar
La expedición Franklin está considerada una de las mayores tragedias de la
historia de la exploración marítima.
Durante décadas, el destino de los barcos y de sus tripulantes permaneció
rodeado de misterio hasta el descubrimiento de los restos del HMS Erebus en
2014 y del HMS Terror en 2016 en aguas del Ártico canadiense.
Los trabajos científicos continúan actualmente con el objetivo de
identificar al resto de marineros desaparecidos y reconstruir con mayor
precisión los últimos momentos de la expedición británica.







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