Descubren una “fábrica” de moléculas orgánicas en una galaxia a 1.300 millones de años luz
Un equipo internacional de científicos ha identificado en una galaxia situada a unos 1.300 millones de años luz de la Tierra uno de los mayores reservorios conocidos de pequeñas moléculas orgánicas, un hallazgo que desafía los modelos teóricos actuales sobre la química del universo. El descubrimiento se ha realizado gracias a observaciones del telescopio espacial James Webb.
El estudio
está liderado por el Centro de Astrobiología,
centro mixto del INTA y el CSIC, en colaboración con el Instituto de
Física Fundamental (IFF-CSIC), la Universidad
de Alcalá y la Universidad de
Oxford. Los resultados se han publicado en la revista Nature Astronomy.
La galaxia
analizada, denominada IRAS 07251–0248, se formó tras la colisión de dos galaxias
y está envuelta por una densa nube de gas y polvo. Pese a ello, su elevada
actividad energética permite observarla en el infrarrojo. Los datos obtenidos
revelan una abundancia inédita de moléculas orgánicas como benceno, metano,
acetileno o radical metilo, algunas detectadas por primera vez fuera de la Vía
Láctea en cantidades tan elevadas.
Según los
investigadores, esta riqueza química podría explicarse por la acción de rayos
cósmicos generados por el agujero negro supermasivo del núcleo galáctico, que erosionan
granos de polvo ricos en carbono y liberan material para la formación continua
de nuevas moléculas. Este proceso convertiría a estos núcleos galácticos en
auténticas fábricas de compuestos orgánicos.
El hallazgo aporta nuevas claves para comprender cómo se forman y
procesan las moléculas orgánicas en entornos extremos del espacio y refuerza el
papel del telescopio James Webb en el estudio de regiones del universo hasta
ahora inaccesibles.









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