Marte pudo tener océanos y playas según un estudio de la NASA
Un estudio científico revela que el planeta rojo pudo albergar agua en movimiento, costas y un clima templado hace miles de millones de años.
Durante años, Marte
fue considerado un planeta seco y estéril. Sin embargo, nuevas investigaciones
impulsadas por la NASA han revelado que el planeta rojo pudo albergar océanos,
playas y un clima templado hace miles de millones de años, un entorno que
podría haber sido favorable para el desarrollo de vida.
El estudio, publicado
en febrero de 2025 en la revista científica Proceedings of the National
Academy of Sciences, se basa en datos obtenidos mediante un radar de
penetración en el suelo marciano. Los resultados han permitido identificar formaciones
sedimentarias similares a costas terrestres en el hemisferio norte del
planeta.
Sedimentos que
apuntan a la existencia de un gran océano
Los investigadores han
detectado depósitos con sedimentos inclinados, una característica habitual en
las líneas costeras de la Tierra. Estos hallazgos indican que Marte no solo
tuvo agua en su pasado, sino que esta agua estuvo en movimiento, moldeando el
paisaje mediante olas y mareas.
El equipo científico
considera que estas formaciones podrían estar relacionadas con la existencia de
un gran océano denominado Deuteronilus, que habría cubierto gran parte
del hemisferio norte del planeta.
Según Benjamin
Cardenas, profesor asistente de geología en Penn State y coautor del estudio,
las observaciones muestran zonas que en el pasado funcionaron como antiguas
playas y deltas fluviales, con evidencias de viento, arena y acción del
agua.
Un planeta con
actividad geológica y evolución constante
Los análisis
geológicos indican que Marte experimentó importantes cambios a lo largo de su
historia. Los datos apuntan a que el planeta tuvo ríos activos, desplazamiento
de sedimentos y procesos de erosión similares a los que se producen en la
Tierra.
Los investigadores
destacan que este dinamismo geológico resulta clave para comprender la
evolución del planeta y para identificar posibles zonas donde buscar señales de
vida pasada.
La pérdida de
la atmósfera transformó Marte
Los científicos
explican que el cambio climático marciano estuvo vinculado a la pérdida
progresiva de su atmósfera. Esta desaparición dejó el planeta expuesto a
condiciones extremas, provocando la evaporación del agua o su congelación en el
subsuelo.
Este proceso
transformó Marte en el entorno árido y frío que se conoce en la actualidad,
reduciendo drásticamente sus posibilidades de habitabilidad.
Futuras
misiones para confirmar los hallazgos
Las agencias
espaciales mantienen proyectos para enviar misiones destinadas a recoger
muestras del suelo marciano y estudiar su composición. No obstante, las
limitaciones presupuestarias han retrasado estos programas hasta
aproximadamente el año 2040.
A pesar de ello, los
datos disponibles refuerzan la teoría de que Marte no siempre fue un
desierto helado, sino un planeta con agua superficial y condiciones
ambientales potencialmente compatibles con la vida.










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