Descubren una nueva especie animal capaz de sobrevivir en el Gran Lago Salado de Utah
Un equipo de biólogos ha identificado una nueva especie de nematodo en el Gran Lago Salado, uno de los ecosistemas más extremos del planeta, con niveles de salinidad hasta cinco veces superiores a los del océano. El hallazgo amplía el número de animales conocidos capaces de vivir en estas condiciones.
La nueva especie, denominada Diplolaimelloides
woaabi, mide menos de 1,5 milímetros y fue localizada entre
2021 y 2022 durante muestreos científicos en el fondo del lago. Los
investigadores la encontraron asociada a microbialitas,
estructuras formadas por comunidades microbianas que actúan como soporte de
vida en este entorno extremo.
Hasta ahora,
solo se conocía la presencia estable de artemias
y moscas de la salmuera como animales capaces de
sobrevivir en estas aguas. La identificación de este nematodo convierte al
grupo en el tercer tipo de animal
documentado en el lago.
Identificación
y origen
El estudio
combinó técnicas de microscopía avanzada y análisis genéticos, que confirmaron
que el gusano pertenece al género Diplolaimelloides,
habitualmente asociado a zonas costeras marinas. Los datos apuntan, además, a
la existencia de al menos dos linajes genéticos
distintos en el lago, lo que sugiere que podría haber más de
una especie aún sin describir.
El nombre woaabi fue elegido en colaboración con la Northwestern Band of the Shoshone Nation y
significa “gusano” en su lengua, en reconocimiento a que el lago se sitúa en
sus tierras ancestrales.
Resistencia
extrema y valor científico
Las pruebas
de laboratorio demostraron que Diplolaimelloides
woaabi puede sobrevivir durante semanas en agua con la misma
salinidad que el lago, mientras que otros nematodos comunes mueren en minutos.
Esta capacidad lo convierte en un organismo clave para estudiar los límites de
la vida animal.
Indicador del
estado del lago
Los investigadores
subrayan que este nematodo podría actuar como bioindicador
del estado ecológico del Gran Lago Salado, cuyo nivel de agua ha descendido de
forma acusada en las últimas décadas por la sequía y el uso intensivo de
recursos hídricos. La degradación de las microbialitas, que han llegado a
quedar expuestas al aire, supone un riesgo directo para la biodiversidad del
lago.
El estudio completo ha sido publicado en la revista Journal of Nematology, y aporta nueva
información sobre la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas
hipersalinos.











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