Descubren un raro diamante amarillo de más de 2.000 millones de años en Canadá

La piedra, localizada en la mina Diavik, es una de las escasas piezas de más de 100 quilates encontradas en el yacimiento y se formó hace más de 2.000 millones de años.

La compañía minera Río Tinto ha confirmado el hallazgo de un diamante amarillo de 158,20 quilates en la mina Diavik, situada en los Territorios del Noroeste de Canadá, uno de los últimos descubrimientos relevantes antes del cierre definitivo de la explotación minera tras más de dos décadas de actividad.

Según la empresa, la piedra forma parte de un grupo extremadamente reducido de hallazgos similares, ya que se trata de uno de los cinco diamantes amarillos de más de 100 quilates descubiertos durante toda la historia operativa de la mina.

La explotación comenzó su actividad en 2003 y durante sus 23 años de funcionamiento ha producido más de 150 millones de quilates, centrando gran parte de su actividad en diamantes blancos de calidad gema. Los diamantes amarillos representaron menos del 1 % del total extraído.

Una piedra poco frecuente con características geológicas excepcionales

Los diamantes amarillos se forman en el interior del manto terrestre bajo condiciones de altas temperaturas y presiones extremas. Su color se produce por la presencia de átomos de nitrógeno atrapados durante la formación de la estructura cristalina, una característica que altera la absorción de determinadas longitudes de onda de la luz.

El Instituto Gemológico de América (GIA) señala que los diamantes naturales de color intenso o denominados "Fancy" son especialmente escasos. Dentro de esta categoría, los amarillos constituyen la variedad más habitual, aunque siguen siendo poco frecuentes desde el punto de vista geológico.

La mina Diavik, descubierta en 1991 bajo el lago Lac de Gras, desarrolló su actividad en una de las zonas más aisladas y extremas de Canadá mediante sistemas de extracción a cielo abierto y subterráneos.

Río Tinto confirmó recientemente el agotamiento de las reservas económicamente viables del yacimiento. Aunque la actividad extractiva ha finalizado, las labores relacionadas con el cierre y la restauración ambiental continuarán hasta 2029.

El diamante encontrado será sometido ahora a procesos de corte y pulido antes de su futura comercialización, un proceso que determinará su tamaño definitivo, pureza e intensidad de color y, por tanto, su valor en el mercado.

Comentarios

Entradas populares