Descubren una nueva especie extinta de koala que convivió con los primeros humanos de Australia

El análisis de fósiles hallados en cuevas de Australia Occidental ha permitido identificar una especie de koala desconocida hasta ahora, diferenciada por la forma de su cráneo, mandíbula y musculatura facial.


Un equipo de investigadores ha identificado una nueva especie extinta de koala tras analizar fósiles hallados en varias cuevas del suroeste de Australia. El animal ha sido bautizado como Phascolarctos sulcomaxilliaris y habría vivido entre hace aproximadamente 137.000 y 31.000 años, conviviendo con los primeros humanos que llegaron al continente australiano.

El descubrimiento se produjo después de revisar antiguos restos fósiles conservados durante décadas en las colecciones del Museo de Australia Occidental. Los científicos detectaron diferencias anatómicas respecto al koala moderno al estudiar dos cráneos excepcionalmente conservados recuperados en cuevas cercanas a Margaret River.

El análisis reveló diferencias claras en la forma del cráneo, la mandíbula y la dentadura. Sin embargo, el rasgo más llamativo fueron unas profundas cavidades situadas bajo el arco cigomático del rostro, una característica inexistente en los koalas actuales.

Según el estudio publicado en la revista científica Royal Society Open Science, estas hendiduras habrían alojado músculos faciales mucho más desarrollados, lo que podría haber proporcionado al animal una mayor movilidad labial y posiblemente un sentido del olfato más sofisticado para localizar hojas de eucalipto.

Los investigadores estudiaron cerca de un centenar de fósiles procedentes de más de una docena de cuevas repartidas entre Yanchep, Margaret River y la llanura de Roe. El trabajo incluyó análisis estadísticos de cráneos y dentaduras, comparaciones anatómicas con koalas modernos y reconstrucciones musculares.

El nuevo koala presentaba además un hocico más corto, dientes inferiores más anchos y una mandíbula aparentemente más eficiente para triturar hojas. También mostraba articulaciones menos robustas, lo que sugiere un estilo de vida más sedentario y menos ágil entre los árboles.

Pese a estas diferencias, el tamaño corporal era similar al de algunos koalas modernos del estado australiano de Victoria, lo que explica que durante décadas los fósiles fueran atribuidos erróneamente a la especie actual, Phascolarctos cinereus.

Los científicos creen que la extinción de esta especie coincidió con un importante cambio climático ocurrido al final del Pleistoceno, hace unos 28.000 años, cuando gran parte del suroeste australiano sufrió un episodio extremo de aridez.

Los registros de polen fósil indican que los bosques de eucalipto se redujeron drásticamente durante ese periodo. Dado que estos animales dependían casi exclusivamente de este tipo de vegetación para alimentarse, la pérdida de hábitat habría provocado el colapso de sus poblaciones.

El estudio también cuestiona la idea asumida durante décadas de que el koala moderno habitaba de forma natural Australia Occidental. Según los investigadores, los ejemplares actuales de esa región proceden en realidad de introducciones realizadas durante el siglo XX.

Los autores consideran que este descubrimiento amplía notablemente el conocimiento sobre la diversidad evolutiva de los marsupiales australianos y demuestra que la fauna prehistórica del continente era mucho más compleja de lo que se pensaba hasta ahora.

Los científicos esperan ahora localizar nuevos fósiles en otras regiones australianas e incluso intentar recuperar ADN antiguo que permita reconstruir con mayor precisión la evolución y desaparición de esta especie extinta de koala.

Comentarios

Entradas populares