Detectan en el objeto interestelar 3I/ATLAS un tipo de agua nunca visto en el sistema solar
El análisis químico del cometa interestelar 3I/ATLAS revela una concentración de agua pesada muy superior a la encontrada en los cometas y océanos de la Tierra.
Un equipo internacional de astrónomos ha detectado en el objeto
interestelar 3I/ATLAS una composición
química del agua completamente diferente a la observada hasta ahora en el
sistema solar.
El hallazgo, publicado en la revista científica Nature, muestra que el cometa contiene una
proporción extremadamente elevada de “agua pesada”, una variante molecular rica
en deuterio, un isótopo más pesado del hidrógeno.
El estudio fue dirigido por Luis
Salazar Manzano y se realizó mediante observaciones obtenidas con el
radiotelescopio ALMA.
Un visitante
procedente de otro sistema estelar
3I/ATLAS es un objeto interestelar, es decir, un cuerpo formado
fuera del sistema solar que atraviesa actualmente nuestra región del espacio
tras viajar durante millones o incluso miles de millones de años entre las
estrellas.
A diferencia de los cometas
tradicionales conocidos por los científicos, este objeto no se originó
alrededor del Sol, por lo que conserva información química de otro sistema
planetario completamente distinto.
Los investigadores consideran que
el cometa funciona como una “cápsula del tiempo” capaz de aportar datos sobre
las condiciones físicas y químicas existentes en regiones lejanas de la
galaxia.
Más
de 30 veces más agua pesada que otros cometas
El descubrimiento más relevante
del estudio es la enorme concentración de agua rica en deuterio detectada en
3I/ATLAS.
Según los datos publicados, el
objeto contiene una cantidad de agua pesada más de 30
veces superior a la registrada en cualquier cometa conocido del
sistema solar y alrededor de 40 veces
mayor que la presente en los océanos terrestres.
Los científicos explican que esta
composición isotópica apunta a que el cometa se formó en un entorno
extremadamente frío y con niveles muy bajos de radiación, posiblemente en
regiones exteriores de otro sistema estelar donde las temperaturas podrían
rondar los -240 grados centígrados.
Nuevas
pistas sobre la formación de sistemas planetarios
El hallazgo podría tener
implicaciones importantes para la astrobiología y el estudio de la formación
planetaria.
Hasta ahora, buena parte de la
búsqueda de vida extraterrestre se ha basado en la detección de agua similar a
la terrestre. Sin embargo, el descubrimiento de composiciones químicas tan
diferentes sugiere que el agua puede variar considerablemente entre distintos
sistemas planetarios.
Los investigadores consideran que
estas diferencias isotópicas podrían ayudar a comprender mejor cómo se forman
los planetas, cómo evolucionan los sistemas estelares y qué tipos de ambientes
podrían llegar a ser habitables en otras regiones de la galaxia.
El
telescopio espacial Hubble también captó
imágenes del objeto durante su paso por el sistema solar, mientras la comunidad
científica continúa analizando sus propiedades físicas y químicas.









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