El robot ruso Skybot F-850 abre una nueva etapa para los androides espaciales

Agencias espaciales de Estados Unidos, Rusia y Japón desarrollan robots humanoides capaces de realizar tareas peligrosas en el espacio y asistir a astronautas en futuras misiones.

Las principales agencias espaciales del mundo continúan avanzando en el desarrollo de robots y androides destinados a participar en futuras misiones espaciales, especialmente en proyectos relacionados con la exploración de la Luna, Marte y otros cuerpos del sistema solar.

El uso de sistemas robóticos en el espacio se ha convertido en una prioridad tecnológica debido a su capacidad para realizar tareas peligrosas, complejas o de alto riesgo sin poner en peligro la vida humana.

Uno de los conceptos más utilizados en estos proyectos es la telepresencia, un sistema que permitirá a astronautas controlar robots a distancia desde estaciones espaciales o incluso desde la Tierra para ejecutar operaciones sobre la superficie de otros planetas.

Entre los proyectos más destacados figura Robonaut 2, desarrollado por la NASA y enviado a la Estación Espacial Internacional en 2011 a bordo del transbordador Discovery.

El robot, de dimensiones similares a las humanas y con un peso aproximado de 150 kilos, incorporaba sensores ópticos, de movimiento y distancia diseñados para colaborar con astronautas en tareas técnicas. Sin embargo, el proyecto terminó en 2018 tras comprobarse las dificultades operativas derivadas de su gran tamaño y complejidad.

Rusia también ha desarrollado sus propios androides espaciales. Uno de los más conocidos es Skybot F-850, también conocido como Fedor, creado por la agencia espacial Roscosmos.

El androide viajó en 2019 a bordo de la nave Soyuz MS-14 durante una misión de prueba no tripulada destinada a evaluar nuevos sistemas digitales de vuelo y seguridad del cohete Soyuz 2.1a.

La misión sufrió problemas durante el primer intento de acoplamiento automático con la Estación Espacial Internacional debido a un fallo en el sistema Kurs-P de aproximación. Tras reorganizar las posiciones de atraque de otras naves acopladas a la estación, Roscosmos logró completar posteriormente la maniobra.

Skybot F-850 fue diseñado para realizar operaciones de rescate, tareas técnicas y trabajos mediante telepresencia. El robot puede conducir vehículos, utilizar herramientas, seguir órdenes y comunicarse mediante sistemas de voz y satélite.

Por su parte, JAXA desarrolló el pequeño androide Kirobo, un robot de apenas 34 centímetros de altura diseñado para interactuar con astronautas y reducir el impacto psicológico del aislamiento espacial.

Kirobo acompañó en 2013 al astronauta japonés Koichi Wakata en la Estación Espacial Internacional y fue capaz de mantener conversaciones y transmitir mensajes enviados desde la Tierra.

Además de los androides humanoides, varias agencias espaciales trabajan también en robots esféricos autónomos como las SPHERES desarrolladas por estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Estos pequeños dispositivos flotan en gravedad cero y sirven para probar sistemas de navegación, comunicación y coordinación en el interior de estaciones espaciales.

Los expertos consideran que este tipo de robots tendrán un papel clave en futuras misiones de exploración espacial, especialmente antes de la llegada de seres humanos a la Luna o Marte, donde podrían encargarse de analizar terrenos, construir infraestructuras o ejecutar operaciones peligrosas.

El desarrollo de androides espaciales se ha convertido así en una de las principales líneas de investigación tecnológica para las próximas décadas, dentro de los planes internacionales de exploración y colonización del espacio.

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