Un cálculo orbital permitiría llegar a Marte en solo 33 días
El estudio propone una ruta orbital teórica para una misión tripulada Tierra-Marte-Tierra mucho más rápida que las previstas actualmente.
Un estudio publicado en la revista científica Acta Astronautica plantea la posibilidad teórica
de completar una misión tripulada de ida y vuelta a Marte en apenas 153 días, una duración muy inferior a la estimada
actualmente para este tipo de viajes espaciales.
La investigación ha sido desarrollada por Marcelo de Oliveira Souza, cosmólogo de la Universidad Estatal del Norte de Río de Janeiro,
quien identificó una posible trayectoria orbital rápida mientras estudiaba
asteroides cercanos a la Tierra.
Actualmente, con la tecnología de propulsión convencional, una
misión tripulada a Marte podría
prolongarse cerca de tres años, debido tanto al tiempo de viaje como a la
necesidad de esperar las ventanas orbitales adecuadas para regresar a la
Tierra.
Una
trayectoria descubierta durante el estudio de un asteroide
El origen del estudio se remonta a
2015, cuando Souza analizaba datos del asteroide 2001
CA21.
Las primeras estimaciones
orbitales del objeto mostraban una trayectoria inusual capaz de acercarse tanto
a la órbita terrestre como a la marciana con una inclinación reducida. Aunque
posteriormente esas estimaciones fueron corregidas y descartadas, el
investigador observó que aquella configuración orbital podía resultar útil para
diseñar trayectorias rápidas entre ambos planetas.
A partir de esa hipótesis, el
estudio utilizó el llamado análisis de Lambert, una técnica matemática empleada
en mecánica orbital para calcular trayectorias espaciales entre dos puntos.
Los cálculos se centraron en las
oposiciones de Marte previstas para 2027,
2029 y 2031,
concluyendo que solo la geometría orbital de 2031 permitiría una transferencia
tan rápida.
Un
viaje de ida en solo 33 días
Según el modelo teórico propuesto,
una nave podría despegar de la Tierra el 20 de abril
de 2031, llegar a Marte el 23
de mayo tras un trayecto de apenas 33
días, permanecer aproximadamente un mes en la superficie y
regresar a la Tierra el 20 de
septiembre.
El tiempo total de la misión sería
de 153 días. El estudio plantea además una segunda
opción menos exigente energéticamente que permitiría completar el viaje en unos
226 días.
Velocidades
muy elevadas
El principal desafío técnico del
proyecto reside en las velocidades necesarias para realizar el trayecto.
El estudio calcula que la nave
debería alcanzar velocidades cercanas a los 27
kilómetros por segundo, superiores a las utilizadas en la
mayoría de misiones espaciales actuales.
Aun así, el investigador considera
que futuros sistemas de lanzamiento como Starship
de SpaceX o New
Glenn de Blue Origin podrían
acercarse a las capacidades necesarias para este tipo de misiones rápidas.
El
estudio subraya que se trata de una propuesta teórica y que todavía existen
importantes limitaciones tecnológicas, energéticas y de seguridad antes de
poder plantear una misión tripulada real con estas características.









Comentarios
Publicar un comentario