Desarrollan un robot esférico con 20 patas capaz de moverse en cualquier dirección y superar terrenos extremos

Investigadores de la Universidad de Duke desarrollan un innovador robot basado en la simetría dinámica que puede desplazarse sobre múltiples superficies, transportar cargas y seguir funcionando incluso con varias patas dañadas.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke (Estados Unidos) ha desarrollado Argus, un robot esférico equipado con 20 patas telescópicas diseñado para desplazarse con gran estabilidad y eficiencia en cualquier dirección. El proyecto ha sido presentado en la revista científica Science Robotics y supone un avance en el diseño de sistemas robóticos para entornos complejos.

Argus adopta una estructura esférica sin parte delantera ni trasera definida. Su cuerpo está formado por un núcleo con forma de dodecaedro del que emergen 20 patas modulares y telescópicas, cada una equipada con cámaras de profundidad para analizar el entorno en tiempo real.

Los investigadores explican que el robot se basa en el principio de la simetría dinámica, una característica que permite generar fuerza y aceleración de forma uniforme en todas las direcciones. Para desarrollar el diseño definitivo, el equipo simuló alrededor de 1.500 configuraciones diferentes, buscando maximizar su capacidad de movimiento.

Las pruebas realizadas muestran que Argus puede desplazarse sobre superficies muy variadas, incluyendo hormigón, césped, arena, vegetación densa, terrenos húmedos y corteza forestal. Además, es capaz de superar obstáculos de hasta 12,7 centímetros de altura, escalar paredes verticales y recuperar rápidamente el equilibrio tras impactos o empujones.

El robot también puede seguir operando aunque sufra daños. Según los investigadores, mantiene su capacidad de desplazamiento incluso con tres patas inutilizadas, además de poder transportar cargas de hasta 4,5 kilogramos o empujar objetos de gran tamaño mientras continúa avanzando.

Las cámaras instaladas en las extremidades permiten una visión omnidireccional y facilitan el seguimiento de objetos en movimiento, mejorando la navegación y la adaptación a entornos cambiantes.

El estudio destaca que la principal innovación de Argus es la aplicación de un nuevo concepto denominado isotropía dinámica, un indicador matemático que mide la capacidad de un robot para acelerar su centro de masa de manera uniforme en todas las direcciones.

La escala utilizada va de 0 a 1. Mientras que muchos robots cuadrúpedos, humanoides o drones actuales obtienen valores inferiores a 0,6, Argus alcanza una puntuación de 0,91, acercándose al máximo teórico posible.

Los investigadores comprobaron además que la configuración óptima se situaba entre 16 y 22 patas, siendo las 20 extremidades la solución que mejor equilibraba movilidad, estabilidad y capacidad operativa.

El equipo considera que este desarrollo abre nuevas posibilidades para la robótica terrestre y espacial, especialmente en escenarios donde los robots deben operar en condiciones imprevisibles o sobre superficies difíciles.

Según los autores, la tecnología utilizada en Argus podría aplicarse en futuras generaciones de robots destinados a exploración científica, misiones espaciales, operaciones de rescate o trabajos en entornos extremos, proporcionando una mayor resistencia, versatilidad y autonomía frente a los diseños convencionales.

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