Descubren en Estados Unidos uno de los registros más detallados del impacto que acabó con los dinosaurios
El yacimiento de Tanis, en Dakota del Norte, conserva evidencias excepcionales de los acontecimientos ocurridos pocas horas después del impacto del asteroide de Chicxulub hace 66 millones de años.
Un yacimiento paleontológico
situado en el estado de Dakota del Norte (Estados Unidos) está proporcionando
nuevas evidencias sobre los momentos posteriores al impacto del asteroide que
provocó la extinción masiva de los dinosaurios hace aproximadamente 66 millones
de años.
El enclave, conocido como Tanis
y localizado en la formación geológica de Hell Creek, se ha
convertido en uno de los lugares más importantes para el estudio de los efectos
inmediatos del impacto de Chicxulub, ocurrido en la actual península de
Yucatán, en México.
Los investigadores consideran que
este yacimiento conserva un registro excepcional de los acontecimientos que se
produjeron pocas horas después de la colisión del asteroide, responsable de la
desaparición de aproximadamente el 75 % de las especies que habitaban la Tierra en
aquel momento.
Los trabajos realizados en Tanis
han permitido localizar restos de peces, plantas, troncos y otros organismos
acumulados en una misma capa sedimentaria, lo que apunta a un episodio de
enterramiento rápido provocado por fenómenos de gran energía asociados al
impacto.
Evidencias de
una catástrofe global
Entre los hallazgos más relevantes
destacan las denominadas esférulas impactíticas, pequeñas partículas
vítreas formadas tras la colisión del asteroide y expulsadas a la atmósfera
antes de depositarse sobre amplias regiones del planeta.
Los análisis geoquímicos
realizados sobre estas partículas muestran una composición compatible con la
del impacto de Chicxulub, reforzando la relación entre ambos acontecimientos.
Los investigadores han documentado
además una mezcla de materiales marinos y continentales, restos vegetales
arrastrados y fósiles acumulados de forma caótica, evidencias que apuntan a una
gran inundación generada por ondas sísmicas y movimientos masivos de agua
desencadenados tras el impacto.
La disposición de los sedimentos y
los fósiles sugiere que el área quedó sepultada en un corto intervalo de
tiempo, preservando una instantánea geológica de los efectos inmediatos de la
catástrofe.
El yacimiento de Tanis está considerado actualmente uno de los
registros paleontológicos más singulares del mundo para estudiar la extinción
masiva del final del Cretácico y comprender cómo se desarrollaron los
acontecimientos que marcaron el final de la era de los dinosaurios y el inicio
de una nueva etapa en la evolución de la vida en la Tierra.










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