1,5 kilómetros de hielo en el polo norte de Marte esconden la historia perdida del planeta rojo
Una investigación ha recalculado la composición del hielo de agua expuesto en el norte de Marte y concluye que contiene generalmente menos de un 3 % de polvo en masa, frente a estimaciones anteriores que llegaban hasta el 25 %. El hallazgo permitirá afinar el estudio de la historia climática del planeta rojo y de sus depósitos de agua congelada.
El hielo que cubre las regiones septentrionales de Marte podría
ser considerablemente más limpio de lo que se pensaba. Una nueva investigación
realizada por Pari
Mohan y Aditya R. Khuller ha revisado las estimaciones sobre la
cantidad de polvo presente en el hielo de agua expuesto en la superficie
marciana.
El trabajo, publicado el 8 de septiembre de 2026 en la revista científica npj Space
Exploration, combina observaciones realizadas desde la órbita
de Marte con información obtenida por Phoenix, la misión de la NASA que aterrizó en las
regiones polares del planeta en 2008.
Los investigadores analizaron seis zonas del norte marciano y
determinaron que el hielo expuesto contiene, en términos generales, menos de un 3
% de polvo en masa. Algunos cálculos anteriores habían situado
esa proporción hasta aproximadamente el 25 %.
La diferencia estaría relacionada con los modelos utilizados para
interpretar la cantidad de luz reflejada por la superficie. A partir de esas
observaciones, los científicos intentan determinar características como el
tamaño de los granos de hielo y la cantidad de partículas de polvo mezcladas
con ellos.
Para comprobar qué modelo ofrecía resultados más precisos, los
investigadores utilizaron también mediciones de nieve, nieve compactada y hielo
glaciar de la Antártida.
La comparación señaló al modelo denominado delta-Eddington como uno de los que
mejor reproducía el albedo observado y permitió revisar posteriormente los
datos marcianos.
Las capas de hielo guardan la historia climática de Marte
El resultado no significa que todo el depósito de hielo del polo
norte tenga una composición uniforme. Los científicos consideran que existe una
estructura formada por capas con cantidades muy diferentes de polvo.
El depósito polar septentrional alcanza aproximadamente 1,5
kilómetros de espesor. Algunas de sus capas relativamente limpias
presentarían concentraciones de polvo de entre el 0,05 % y el 0,5 %, mientras
que otras podrían alcanzar proporciones de entre el 25 % y el 75 %.
La investigación también ofrece una explicación para los cambios
de brillo observados en la superficie a lo largo del año marciano. Durante el
invierno se depositaría una fina capa de escarcha formada por pequeños granos y
polvo que oscurece la superficie. Con la llegada del verano, esta cobertura
desaparece y deja nuevamente expuesto un hielo más limpio y con granos de mayor
tamaño.
Comprender esta estructura resulta especialmente importante porque
los depósitos congelados funcionan como un archivo de la evolución climática
de Marte. Las sucesivas capas pueden conservar información
sobre los grandes cambios experimentados por el planeta durante millones de
años y sobre la forma en la que el agua se desplazó entre las regiones polares
y otras latitudes.
El estudio también puede contribuir a identificar entornos de
interés para futuras investigaciones sobre la habitabilidad de Marte.
Determinadas combinaciones de hielo, polvo y radiación solar podrían favorecer,
bajo condiciones concretas, pequeños procesos de deshielo.
Sin embargo, los investigadores no han encontrado evidencias de
vida. El resultado se limita a establecer con mayor precisión la composición
del hielo observado: el agua congelada expuesta en el norte de Marte parece contener
mucho menos polvo de lo que indicaban algunas estimaciones anteriores,
un dato que puede ayudar a reconstruir con mayor detalle el pasado climático
del planeta rojo.










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