La NASA descubre en la Luna un nuevo cráter formado por un impacto «único en el siglo»
El cráter McGetchin mide 222 metros de diámetro y 43 metros de profundidad y se originó entre abril y mayo de 2024 por el impacto de un asteroide o cometa posiblemente comparable en tamaño a un edificio de entre tres y seis plantas.
El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA ha permitido
identificar el mayor cráter recién formado descubierto hasta ahora en el sistema
solar, una estructura de 222 metros de diámetro cuya aparición
está relacionada con un impacto que los científicos estiman que ocurre en la
Luna aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia.
El hallazgo se produjo cuando Robert Wagner, especialista en
procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con los datos de la
Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC), comparaba imágenes de la
superficie tomadas en diferentes momentos. Una gran mancha brillante rodeada
por un halo oscuro llamó su atención y condujo posteriormente hasta el nuevo
cráter.
Las comparaciones permitieron determinar que McGetchin se
formó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un
cometa o asteroide impactó contra el borde oriental de la Luna. Los
investigadores calculan que el objeto podría haber tenido unas dimensiones
similares a las de un edificio de entre tres y seis pisos.
El resultado fue un cráter de 222 metros de ancho y 43 metros de
profundidad, bautizado en honor al pionero de la ciencia lunar
Tom McGetchin. Los resultados de las investigaciones fueron publicados el 16 de
septiembre de 2026 en la revista Science Advances.
Una zona fría de más de seis kilómetros alrededor del impacto
El descubrimiento ha revelado además que los efectos del choque se
extienden mucho más allá del propio cráter. El instrumento térmico Diviner de
LRO detectó alrededor de McGetchin una zona de 6,4 kilómetros de diámetro que durante la noche es casi 9
grados Celsius más fría que el terreno circundante.
Los investigadores atribuyen este fenómeno a que el impacto
removió y volvió menos compacto el regolito lunar, reduciendo su capacidad para
conservar el calor. El hallazgo muestra cómo impactos de gran magnitud pueden
alterar las características físicas de amplias extensiones de la superficie
lunar.
LRO lleva más de 17 años estudiando la Luna y durante su misión se
han identificado al menos 1.000 nuevos cráteres de impacto y alrededor de
100.000 cambios en su superficie. El estudio de McGetchin permitirá conocer
mejor estos procesos en un momento en el que la NASA prepara una mayor
presencia científica y humana en la Luna.







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