Hallan casi completo el esqueleto de un misterioso dinosaurio desconocido en China
El fósil, localizado en la provincia china de Liaoning, pertenece a un terizinosaurio de unos 3,6 metros de longitud. La conservación de buena parte de su esqueleto permitirá conocer mejor a este peculiar grupo de dinosaurios, caracterizado por una anatomía muy diferente a la de otros terópodos.
Un equipo de paleontólogos investiga los restos de un terizinosaurio
hasta ahora desconocido hallados en la provincia de Liaoning, en China,
una región especialmente relevante por la abundancia y diversidad de fósiles de
dinosaurios encontrados en sus yacimientos.
Los restos aparecieron en la zona de Daabangou y corresponden a un
ejemplar cuyo esqueleto se ha conservado prácticamente completo. Aunque faltan
las patas posteriores y algunos elementos menores, los investigadores han
recuperado una parte importante del cuerpo, circunstancia que permitirá
estudiar con detalle su anatomía.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los científicos se
encuentra en su mandíbula. El animal poseía dientes extremadamente pequeños
en comparación con las dimensiones de su cuerpo, una característica que
puede aportar información sobre su alimentación y sobre la evolución de los
terizinosaurios.
El ejemplar habría alcanzado aproximadamente 3,6 metros de longitud
y su peso se estima entre 117 y 124 kilos, por lo que se encontraría
entre los representantes relativamente pequeños de este singular grupo de
dinosaurios.
Un dinosaurio con una
anatomía muy peculiar
Los terizinosaurios pertenecían al gran linaje de los dinosaurios terópodos,
aunque evolucionaron hacia una apariencia muy distinta de la que normalmente se
asocia a grandes depredadores como Tyrannosaurus rex. Algunas especies
desarrollaron largos cuellos, cuerpos voluminosos y extremidades delanteras
provistas de llamativas garras.
El nuevo ejemplar presenta características particulares tanto en las garras
como en la mandíbula y la dentición, que permitirán a los paleontólogos
compararlo con otras especies conocidas y determinar con mayor precisión su
posición dentro de la evolución del grupo.
El reducido tamaño de sus dientes apunta a que no estaba adaptado para
capturar y despedazar grandes presas. Los investigadores deberán estudiar
el conjunto de su anatomía para reconstruir con mayor precisión su dieta y
forma de vida.
La excepcional conservación del fósil es especialmente valiosa porque los
esqueletos relativamente completos permiten estudiar aspectos que resultan
difíciles de reconstruir cuando únicamente aparecen huesos aislados.
El descubrimiento vuelve a poner el foco sobre Liaoning, una región
que conserva un extraordinario registro de los ecosistemas del Cretácico y que
durante las últimas décadas ha proporcionado fósiles fundamentales para
comprender la diversidad y evolución de los dinosaurios.
El análisis detallado del nuevo ejemplar permitirá ahora conocer mejor cómo
vivían y evolucionaron los terizinosaurios, un grupo que continúa
sorprendiendo por su particular combinación de características anatómicas.




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