Descubren en México más de 50 huellas de dinosaurios de hace 65 millones de años, algunas de posibles tiranosáuridos
Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia han identificado un yacimiento de huellas fósiles en Michoacán, con rastros de dinosaurios herbívoros y carnívoros del Cretácico tardío. Algunas pisadas podrían pertenecer a grandes depredadores emparentados con el Tyrannosaurus rex.
Un
equipo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México
ha identificado al menos 50 huellas fosilizadas de dinosaurios en
la localidad de San Juan de los Plátanos, perteneciente al municipio de
Apatzingán, en el estado de Michoacán.
Las
marcas, cuya antigüedad se estima en aproximadamente 65 millones
de años, corresponden a animales que habitaron la región
durante el Cretácico
tardío, poco antes de la extinción de los dinosaurios no
avianos.
El
descubrimiento se produjo en el cauce de un arroyo, después de que varios
habitantes alertaran a las autoridades sobre unas grandes pisadas conservadas
en la roca.
El
investigador del INAH Raymundo Cervantes Barriga se desplazó hasta el lugar
y confirmó que se trataba de huellas de dinosaurios de diferentes tamaños,
entre los que habría especies herbívoras y carnívoras.
El
yacimiento ocupa una superficie aproximada de 40 metros cuadrados,
sobre una formación de roca sedimentaria situada junto a un río. Las pisadas
presentan longitudes comprendidas entre 12 y 48 centímetros, con anchuras que pueden
alcanzar los 30
centímetros.
Posibles
huellas de grandes depredadores emparentados con el T. rex
Uno
de los aspectos más destacados del hallazgo es la posible presencia de huellas de
dinosaurios terópodos pertenecientes al grupo de los tiranosáuridos,
la familia de grandes depredadores a la que pertenece el conocido Tyrannosaurus
rex.
A
partir de la forma de las pisadas, su tamaño, el número de dedos y la
profundidad de las marcas, Cervantes Barriga ha planteado de manera preliminar
que podrían corresponder a tres familias diferentes de dinosaurios.
Entre
los animales que dejaron sus rastros podrían encontrarse grandes carnívoros
que, según las primeras estimaciones, habrían alcanzado hasta cuatro
metros de altura.
No
obstante, la
identificación de los tiranosáuridos todavía no está confirmada.
Los investigadores deberán realizar estudios paleontológicos más detallados
para determinar qué grupos de dinosaurios estuvieron presentes en el lugar.
Los
especialistas consideran que, durante el Cretácico tardío, esta zona de
Michoacán pudo contar con cuerpos de agua frecuentados por distintas especies,
lo que explicaría la concentración de huellas en un espacio relativamente
reducido.
El
INAH ha comenzado los trabajos de registro, documentación y análisis del yacimiento,
donde todavía quedan sectores pendientes de exploración. Por ello, no se
descarta que aparezcan nuevas pisadas en futuras investigaciones.
El
estudio de estas marcas, conocidas científicamente como icnitas,
permitirá obtener información sobre la forma de caminar de los dinosaurios, sus
desplazamientos, la dirección de sus recorridos y la posible presencia
simultánea de diferentes especies.
México
cuenta actualmente con más de 30 yacimientos de huellas de dinosaurios registrados
oficialmente, distribuidos por estados como Puebla, Coahuila,
Oaxaca, Chihuahua, Sonora, Durango y Michoacán.
El
nuevo descubrimiento amplía el conocimiento sobre la fauna prehistórica de esta
región y podría aportar información relevante sobre la diversidad de
dinosaurios que habitaron el actual territorio mexicano durante los últimos
millones de años del Cretácico.











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