Un objeto espacial desconocido aparece en las imágenes de un telescopio espacial
La misión Euclid de la Agencia Espacial Europea ha localizado un cometa a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra, pese a estar diseñada para investigar la materia oscura y la energía oscura.
El
telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha
protagonizado un descubrimiento inesperado al detectar un cometa hasta ahora
desconocido mientras realizaba observaciones destinadas a estudiar la
estructura del universo.
El
objeto, denominado C/2026 S1 (Euclid), fue identificado por el
investigador Mikko
Pöntinen, de la Universidad de Helsinki, mediante un programa
informático desarrollado para localizar cuerpos en movimiento en las imágenes
del observatorio.
El
software detectó una estela difusa que atravesaba varias fotografías. Tras
analizar cinco conjuntos de imágenes, los científicos comprobaron que el objeto
presentaba una nube de polvo y gas a su alrededor, una característica propia de
los cometas activos.
Después
de descartar que coincidiera con algún cuerpo conocido, el equipo comunicó el
hallazgo al Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional,
que confirmó
el descubrimiento el pasado 8 de octubre.
Un
viajero que tarda miles de años en rodear el Sol
El
nuevo cometa se encontraba a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra cuando
se anunció el descubrimiento. Su trayectoria discurre muy por encima del plano
orbital de los planetas y los astrónomos estiman que necesita varios miles de
años para completar una vuelta alrededor del Sol.
El
hallazgo resulta especialmente sorprendente porque Euclid no está diseñado para
buscar cometas. Su misión principal consiste en cartografiar miles de millones
de galaxias para investigar dos de los grandes misterios de la cosmología: la materia
oscura y la energía oscura.
Además,
el telescopio evita las regiones del cielo donde suelen concentrarse numerosos
objetos del sistema solar y normalmente no vuelve a fotografiar las mismas
zonas, lo que dificulta detectar cuerpos en movimiento.
Pese
a estas limitaciones, una coincidencia entre la trayectoria del cometa y el
programa de observaciones permitió identificarlo.
El
descubrimiento también podría contribuir a preparar futuras misiones como Comet Interceptor,
concebida para estudiar de cerca un cometa de periodo largo o un objeto
interestelar que se adentre en el sistema solar interior.
Aunque
C/2026 S1 no es un candidato adecuado para esa misión, su detección ha
permitido poner a prueba los procedimientos de coordinación entre los equipos
científicos.
Así,
un observatorio construido para investigar los confines del cosmos ha terminado
descubriendo, casi por accidente, un antiguo viajero del sistema solar que tarda miles de años en
completar su recorrido alrededor del Sol.












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