Europa y Japón se preparan para llegar a Mercurio tras ocho años de viaje y 9.900 millones de kilómetros recorridos
La misión espacial BepiColombo, desarrollada por las agencias europea y japonesa con una importante participación tecnológica española, entrará en órbita de Mercurio el próximo 21 de noviembre. La operación permitirá estudiar con dos sondas simultáneas el planeta más cercano al Sol.
La
exploración espacial se prepara para uno de sus grandes acontecimientos de
2026. La misión BepiColombo, impulsada por la Agencia Espacial
Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), afronta
la fase definitiva de su llegada a Mercurio después de casi ocho años de viaje
por el sistema solar interior.
La
nave, lanzada en octubre de 2018, ha recorrido aproximadamente 9.900
millones de kilómetros y completado nueve sobrevuelos
planetarios para modificar su trayectoria y reducir progresivamente su
velocidad. El próximo 21 de noviembre está prevista la maniobra que
permitirá su inserción en la órbita de Mercurio.
Se
trata de una operación especialmente compleja debido a la intensa atracción
gravitatoria del Sol y a las elevadas temperaturas que deben soportar los
equipos espaciales en las proximidades del planeta.
El
pasado 3 de septiembre, BepiColombo completó con éxito la separación de su
módulo de transferencia, encargado de proporcionar energía y propulsión durante
el viaje. Desde entonces, los sistemas del orbitador europeo controlan las
últimas correcciones de trayectoria necesarias para alcanzar Mercurio.
La
misión está formada por dos vehículos científicos: el Mercury
Planetary Orbiter (MPO), desarrollado por la ESA, y Mio,
construido por Japón. Ambos viajarán unidos hasta su separación, prevista para
los días 9 y 10 de diciembre.
Por
primera vez en la historia de la exploración de Mercurio, dos sondas estudiarán
simultáneamente el planeta desde órbitas diferentes.
Tecnología
española para investigar uno de los planetas menos explorados
La
industria aeroespacial española desempeña un papel destacado en BepiColombo.
Entre las empresas participantes figura Sener, que ha desarrollado equipos esenciales para
las comunicaciones y las observaciones científicas.
Su
aportación incluye mecanismos de orientación de antenas, sistemas de
radiofrecuencia y un mástil desplegable que permite alejar los magnetómetros de
las interferencias generadas por la propia nave.
Estos
instrumentos ayudarán a estudiar el campo magnético de Mercurio, una de las
características más interesantes del planeta, y permitirán realizar mediciones
precisas de su órbita y de la influencia gravitatoria del Sol.
El
desarrollo de estos componentes ha exigido utilizar materiales, motores y
sensores preparados para trabajar en condiciones extremas, con temperaturas que
pueden oscilar entre 130 grados bajo cero y 400 grados positivos.
La
participación española también comprende empresas como Airbus, GMV y Thales
Alenia Space, además de centros científicos y las instalaciones de la ESA en
Cebreros, Ávila, y Villafranca del Castillo, Madrid.
Una
vez completada la llegada, el orbitador europeo investigará la superficie, la
composición química, la estructura interna y la evolución geológica de
Mercurio. Por su parte, la sonda japonesa Mio se centrará en el estudio de su
campo magnético y de la interacción del planeta con el viento solar.
Los
científicos esperan obtener nuevas respuestas sobre el origen de Mercurio, la
extraordinaria proporción de su núcleo metálico y los procesos que han
determinado su evolución durante miles de millones de años.
La
fase principal de investigación comenzará en abril de 2027,
después de completar la separación de las sondas, las maniobras orbitales y las
comprobaciones de sus instrumentos.
Con
esta misión, Europa y Japón buscan ampliar el conocimiento de uno de los mundos
menos explorados del sistema solar y comprender mejor la formación y evolución
de los planetas rocosos, incluida la Tierra.











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