Japón activa por error una alerta por un terremoto de magnitud 9,9

Millones de teléfonos móviles recibieron un aviso de emergencia por un supuesto megaterremoto capaz de provocar una sacudida devastadora. La Agencia Meteorológica japonesa retiró la alerta ocho minutos después y reconoció un fallo en sus cálculos.

Japón vivió el pasado viernes 16 de octubre un episodio de alarma después de que la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitiera por error una alerta de emergencia por un supuesto terremoto de magnitud 9,9, una cifra que habría superado ampliamente el mayor seísmo registrado instrumentalmente en la historia.

El aviso se difundió a las 12.40 horas, hora local, y advertía de un terremoto localizado inicialmente cerca de las islas Kuriles, al norte de Japón. Los sistemas de emergencia activaron las alarmas de numerosos teléfonos móviles y difundieron advertencias a través de medios de comunicación y sistemas públicos de aviso.

La alerta pronosticaba sacudidas de hasta nivel 7, el máximo de la escala japonesa de intensidad sísmica, en determinadas zonas del norte del país. Las advertencias alcanzaron una extensa área que incluía Hokkaido y otras regiones del centro y este de Japón.

Sin embargo, a las 12.48 horas, apenas ocho minutos después, las autoridades retiraron el aviso al comprobar que se había producido un error en la estimación de la magnitud y la localización del terremoto.

El seísmo real había alcanzado una magnitud de 6,9 y se había registrado cerca de la península rusa de Kamchatka, a unos 160 kilómetros de profundidad. En territorio japonés, la intensidad máxima observada fue de nivel 1 en la ciudad de Hakodate, en Hokkaido, una sacudida muy débil.

No se emitieron alertas de tsunami.

Un fallo informático que reabre el debate sobre las alertas sísmicas

La Agencia Meteorológica japonesa explicó que el problema se originó en el procesamiento de los datos sísmicos. El sistema aplicó un método de cálculo inadecuado y utilizó información incorrecta sobre la posición del foco del terremoto, lo que provocó una sobreestimación extraordinaria de su magnitud.

Los responsables del organismo descartaron indicios de un ciberataque y pidieron disculpas por la preocupación causada a la población.

La falsa alarma también tuvo consecuencias en el transporte. Catorce tranvías de Sapporo quedaron detenidos durante varios minutos, mientras que los servicios ferroviarios de alta velocidad del Tokaido Shinkansen sufrieron interrupciones temporales. El operador ferroviario precisó que el aviso no fue la causa directa de esta última suspensión.

La magnitud anunciada inicialmente habría representado un acontecimiento sin precedentes en los registros instrumentales. El mayor terremoto documentado hasta ahora fue el de Valdivia, en Chile, ocurrido en 1960, con una magnitud de 9,5.

Además, un hipotético terremoto de magnitud 9,9 habría liberado aproximadamente 22 veces más energía que el devastador seísmo de magnitud 9,0 que sacudió Japón en marzo de 2011 y desencadenó el tsunami y el accidente nuclear de Fukushima.

El incidente ha puesto de relieve la importancia de los sistemas de alerta temprana, diseñados para advertir a la población antes de que lleguen las ondas sísmicas más destructivas, pero también la necesidad de mejorar los mecanismos automáticos de cálculo y verificación.

Las autoridades japonesas mantienen la investigación sobre el fallo para evitar que vuelva a producirse una situación similar en uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta.

 

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