La NASA entrena manos robóticas capaces de abrir puertas y utilizar herramientas para trabajar en la Luna y Marte
La agencia espacial estadounidense desarrolla sistemas robóticos capaces de realizar tareas que hasta ahora dependían de las manos humanas. Los ingenieros ya han probado brazos que reconocen escotillas, abren mecanismos y transportan materiales, con el objetivo de ayudar a los astronautas en futuras misiones espaciales
La NASA está avanzando en el desarrollo de una nueva generación de robots
con habilidades de manipulación similares a las humanas, capaces de
realizar operaciones complejas en entornos espaciales y reducir los riesgos
para los astronautas.
El proyecto se desarrolla en el Centro Espacial Johnson de Houston, donde
un equipo especializado de 16 profesionales trabaja en sistemas que combinan
brazos mecánicos, sensores, cámaras y programas informáticos para reconocer
objetos y manipularlos con precisión.
La iniciativa forma parte del programa de robótica avanzada de la agencia
estadounidense y aprovecha la experiencia acumulada con robots humanoides como Robonaut
2, que participó en demostraciones tecnológicas en la Estación Espacial
Internacional, y Valkyrie, diseñado para investigar la movilidad y
manipulación robótica.
Uno de los principales desafíos consiste en conseguir que estas máquinas
puedan realizar tareas cotidianas sin necesidad de disponer de herramientas o
instalaciones especialmente adaptadas para ellas.
En las pruebas realizadas con la colaboración de la empresa PickNik, un
brazo robótico ha conseguido identificar una escotilla, girar su mecanismo
de cierre, sujetar el tirador y abrir la puerta. Posteriormente, el sistema
fue capaz de trasladar bolsas de carga hasta un compartimento de
almacenamiento.
Los investigadores también han ensayado aplicaciones para inspeccionar y
mantener equipos de refrigeración semejantes a los utilizados en la Estación
Espacial Internacional.
Robots que trabajarán
junto a los astronautas
La NASA utiliza para estos experimentos una instalación denominada iMETRO,
que reproduce situaciones y elementos propios de las operaciones espaciales
mediante simulaciones digitales y escenarios físicos.
El objetivo es comprobar cómo responden los robots ante tareas de
mantenimiento, transporte de materiales e investigación científica antes de
trasladar estas tecnologías a misiones reales.
A diferencia de los brazos industriales tradicionales, que suelen repetir
movimientos programados en entornos controlados, estos nuevos sistemas deben
reconocer su entorno, calcular cómo agarrar diferentes objetos y adaptar sus
movimientos a situaciones cambiantes.
La agencia considera que estas capacidades serán especialmente importantes
para establecer una presencia humana prolongada en la Luna, donde los robots
podrían encargarse de trabajos repetitivos o peligrosos y facilitar el
mantenimiento de instalaciones.
Los desarrollos también podrían aplicarse en futuras expediciones a Marte,
donde las grandes distancias dificultarán la intervención directa desde la
Tierra.
Además, la NASA prepara la misión Fly Foundational Robots, cuyo
lanzamiento está previsto para finales de 2027. Esta demostración tecnológica
permitirá probar un brazo robótico comercial en órbita terrestre, incluyendo
operaciones de manipulación y traslado de componentes de una nave espacial.
El objetivo a largo plazo no es sustituir a los astronautas, sino crear
máquinas capaces de trabajar junto a ellos, aumentar su autonomía y hacer más
seguras las misiones de exploración.
La investigación representa un paso hacia un futuro en el que los robots no
solo recorrerán otros planetas, sino que también podrán manipular herramientas,
mantener instalaciones y colaborar directamente en la construcción de
infraestructuras fuera de la Tierra.












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