La próxima edad de hielo, bloqueada por la subida de las temperaturas
Un estudio publicado en Science revela que una nueva glaciación podría haber comenzado hace 2.000 años, pero el calentamiento global interrumpió la expansión del hielo durante el siglo XX.
La
Tierra podría haber iniciado una nueva etapa glacial mucho antes de lo que se
pensaba. Una investigación de la Universidad de Columbia, publicada en la
revista Science,
sostiene que los últimos restos de una gigantesca capa de hielo de América del
Norte comenzaron a expandirse hace aproximadamente 2.000 años, en lo que podría
haber sido el principio de una nueva glaciación. Sin embargo, el aumento de las
temperaturas invirtió este proceso alrededor de 1960.
El
descubrimiento se ha realizado en el casquete glaciar de Barnes, situado en la
isla de Baffin, en el Ártico canadiense. Esta masa de hielo constituye uno de
los últimos vestigios de la antigua capa Laurentide, que durante la última
glaciación cubrió buena parte de Canadá y el norte de Estados Unidos,
alcanzando espesores superiores a tres kilómetros.
Los
científicos analizaron restos de vegetación que habían permanecido sepultados
bajo el hielo durante miles de años. Mediante técnicas de datación por carbono
14 lograron reconstruir la evolución del glaciar y comprobaron que, tras
alcanzar una extensión mínima hace unos 3.000 años, comenzó a crecer nuevamente
alrededor de un milenio después.
Una
glaciación interrumpida por el calentamiento global
Según
los investigadores, aquel crecimiento podría representar las primeras fases de
una nueva glaciación, un proceso natural que habría necesitado miles de años
para transformar nuevamente grandes extensiones del hemisferio norte.
Sin
embargo, durante la década de 1960 se produjo un cambio decisivo. Las
temperaturas estivales aumentaron hasta provocar que el casquete perdiera más
hielo durante el verano del que conseguía recuperar en invierno, poniendo fin a
una expansión que había durado aproximadamente dos milenios.
El
geoquímico Nicolás Young, uno de los responsables del estudio, considera que
este fenómeno demuestra hasta qué punto el calentamiento contemporáneo ha
alterado procesos climáticos que normalmente evolucionan durante miles de años.
La
interpretación supone un cambio respecto a los modelos que sitúan el comienzo
de la próxima glaciación dentro de varios miles o decenas de miles de años. No
obstante, los autores reconocen que identificar el crecimiento inicial de un
glaciar con el comienzo de una glaciación completa constituye una propuesta
científica todavía abierta al debate.
Las
previsiones indican que el casquete de Barnes podría desaparecer durante los
próximos siglos si continúa el calentamiento, eliminando uno de los últimos
restos de la enorme capa de hielo que dominó América del Norte.
El
hallazgo plantea una consecuencia de gran alcance: la actividad humana no solo
está modificando las temperaturas actuales, sino que también podría estar
alterando el calendario natural de las grandes glaciaciones de la Tierra.











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