Subastan por 47,3 millones de dólares un Nanotyrannus de 67 millones de años, el segundo dinosaurio más caro de la historia
El esqueleto, conocido como «Jodi», fue vendido el 27 de octubre en Nueva York por más de cinco veces su estimación máxima inicial. El fósil pertenece a un dinosaurio carnívoro que convivió con el Tyrannosaurus rex y cuya clasificación como género independiente ha sido respaldada por investigaciones recientes.
La casa de subastas Sotheby's vendió el pasado 27 de octubre en Nueva York un esqueleto de Nanotyrannus por 47,25 millones de dólares, aproximadamente 40,7 millones de euros, convirtiéndolo en el segundo fósil de dinosaurio más caro vendido en una subasta.
La pieza, denominada «Jodi», había sido valorada inicialmente entre 6 y 9 millones de dólares. Sin embargo, una puja de aproximadamente 12 minutos entre seis participantes elevó su precio hasta los 47,3 millones, incluidas las comisiones. La identidad del comprador no ha sido revelada.
El esqueleto fue descubierto en 2019 por Jodi Pierson en unos terrenos privados de la formación geológica de Hell Creek, en el estado estadounidense de Montana. Su nombre rinde homenaje a la propietaria del terreno donde aparecieron los restos.
El ejemplar tiene aproximadamente 67 millones de años y corresponde al Cretácico Superior, poco antes de la extinción de los dinosaurios no avianos.
Con una longitud cercana a los seis metros, el fósil conserva unos 191 elementos óseos, entre ellos un cráneo prácticamente completo formado por 53 huesos. Su estructura incluye numerosas vértebras, partes de las extremidades, la pelvis y varias garras.
Según Sotheby's, el grado de desarrollo de sus huesos indica que pertenecía a un individuo adulto. El esqueleto ha sido montado sobre una estructura metálica y completado con reproducciones de algunas piezas ausentes.
Un dinosaurio que durante décadas se confundió con un T. rex juvenil
El Nanotyrannus ha protagonizado uno de los debates más prolongados de la paleontología moderna. Durante décadas, numerosos investigadores consideraron que los fósiles atribuidos a este animal correspondían en realidad a ejemplares jóvenes de Tyrannosaurus rex.
Sin embargo, un estudio publicado en la revista científica Nature en 2025 aportó nuevas pruebas a favor de su reconocimiento como un género diferente.
Los investigadores identificaron numerosas diferencias anatómicas entre ambos dinosaurios, relacionadas con el cráneo, los dientes, las extremidades y las proporciones corporales.
El Nanotyrannus era considerablemente más pequeño y esbelto que el Tyrannosaurus rex adulto. Presentaba extremidades delanteras proporcionalmente más largas, garras desarrolladas y dientes más estrechos.
Ambos depredadores habitaron Norteamérica durante el final del Cretácico, hace aproximadamente 67 millones de años.
El ejemplar subastado es uno de los pocos esqueletos relativamente completos atribuidos a Nanotyrannus. En 2023 llegó a exhibirse como un supuesto Tyrannosaurus rex juvenil, antes de que las nuevas investigaciones reforzaran su identificación actual.
La venta también ha reabierto el debate sobre la comercialización privada de fósiles de gran importancia científica.
Diversos paleontólogos han advertido de que la adquisición de estos ejemplares por coleccionistas particulares puede limitar el acceso de los investigadores y dificultar su estudio, especialmente cuando los propietarios no permiten su consulta o análisis.
Otros especialistas en el comercio de fósiles destacan que las excavaciones financiadas con recursos privados también contribuyen a recuperar restos que podrían permanecer enterrados o desaparecer por la erosión.
Con esta operación, «Jodi» se sitúa únicamente por detrás de «Gus», un Tyrannosaurus rex vendido también por Sotheby's en julio de 2026 por aproximadamente 50,1 millones de dólares.
El nuevo propietario del Nanotyrannus permanece en el anonimato y, por el momento, no se ha anunciado si el esqueleto será expuesto públicamente o quedará integrado en una colección privada.











Comentarios
Publicar un comentario