Descubren en la Antártida peces que construyen grandes colonias de nidos con patrones geométricos

Investigadores han identificado más de un millar de nidos organizados de forma regular en el fondo marino del Mar de Weddell, un comportamiento inédito en peces antárticos.

Un equipo científico ha documentado en el Mar de Weddell, en la Antártida, un comportamiento reproductivo hasta ahora desconocido en una especie de pez antártico conocida como yellowfin rockcod. El hallazgo revela la existencia de colonias de cría formadas por más de 1.000 nidos, dispuestos de manera ordenada siguiendo patrones geométricos en el sedimento marino.

Los investigadores localizaron huecos en forma de cuenca en el fondo marino que resultaron ser nidos activos. A diferencia de otras especies que dispersan sus puestas, estos peces agrupan los nidos de forma deliberada, organizándolos en líneas, óvalos, medias lunas o formas en U. Esta disposición favorece la protección de las crías y apunta a una organización social y reproductiva más compleja de lo que se conocía hasta ahora.

El descubrimiento se ha producido en una de las regiones más extremas del planeta, donde gran parte del mar permanece cubierto de hielo durante buena parte del año. El Mar de Weddell alberga un ecosistema singular, con especies altamente adaptadas al frío, entre ellas peces antárticos, focas, ballenas, pingüinos emperador y una abundante base de krill y microorganismos.

Los expertos subrayan que este comportamiento refuerza el valor ecológico del área y la necesidad de mantener su protección frente a amenazas como la pesca industrial o la explotación minera. El yellowfin rockcod está incluido dentro de las especies protegidas en la Antártida, y su estrategia reproductiva añade nuevos argumentos científicos para la conservación de estos fondos marinos.

El Mar de Weddell, con profundidades que superan los 5.000 metros y una extensión comparable a grandes países, desempeña además un papel clave en la regulación climática global, ya que sus corrientes influyen en la circulación oceánica y su hielo contribuye a la estabilidad del sistema antártico.

 

Los investigadores consideran que este hallazgo abre nuevas líneas de estudio sobre el comportamiento animal en condiciones extremas y sobre la importancia de preservar uno de los ecosistemas más singulares y menos alterados del planeta.

Comentarios

Entradas populares