Escándalo nuclear en Japón: una eléctrica manipuló datos de terremotos para reabrir reactores
Japón ha decidido cancelar la revisión de seguridad de dos reactores nucleares de la central de Hamaoka, en el centro del país, después de que el regulador confirmara que el operador de la instalación había fabricado datos para subestimar los riesgos de terremotos. La medida supone un nuevo obstáculo para los planes del Gobierno japonés de acelerar el reinicio de reactores nucleares.
La Autoridad de Regulación Nuclear (ARN)
anunció este miércoles que pondrá fin al proceso de evaluación de seguridad de
los reactores 3 y 4 de la planta, tras verificar la manipulación de información
sísmica por parte de Chubu Electric Power.
La compañía había solicitado la revisión para reanudar la actividad de ambos
reactores en 2014 y 2015. En la central, otros dos reactores están en proceso
de desmantelamiento y un quinto permanece inactivo.
La investigación
interna del regulador comenzó el pasado mes de febrero tras la denuncia de un
informante, que alertó de que la empresa había presentado durante años datos
inapropiados que minimizaban los riesgos sísmicos. Según la ARN, la revisión
fue suspendida una vez confirmada la falsificación, que la propia empresa
reconoció a mediados de diciembre. El organismo regulador estudia ahora la
posibilidad de inspeccionar la sede central de la compañía.
El presidente
de la Autoridad de Regulación Nuclear, Shinsuke
Yamanaka, afirmó que “garantizar la seguridad es la
responsabilidad primordial de los operadores de plantas nucleares” y calificó
la manipulación de datos como “un acto de traición que socava la seguridad
nuclear”. El regulador advirtió de que el proceso de revisión tendría que
reiniciarse desde cero o incluso podría ser rechazado definitivamente.
El escándalo
salió a la luz esta semana, cuando el presidente de Chubu Electric, Kingo Hayashi, admitió públicamente que empleados
de la compañía utilizaron datos inadecuados con el objetivo de reducir la
estimación del riesgo sísmico y pidió disculpas. La empresa se comprometió a
crear un panel independiente para investigar los hechos.
La central de
Hamaoka está situada a unos 200 kilómetros al oeste de Tokio, en una zona
costera considerada de alto riesgo por la posible ocurrencia de megaterremotos
asociados a la fosa de Nankai. La cancelación de la revisión llega en un
momento en el que el Gobierno japonés intenta reactivar más reactores para
contener el aumento de los costes energéticos y reducir las emisiones de
carbono.
No obstante, la energía nuclear sigue generando una fuerte
división en la sociedad japonesa desde el accidente de Fukushima Daiichi en 2011, provocado por
un terremoto y un tsunami. Actualmente, de los 57 reactores comerciales del
país, 13 están en funcionamiento, 20 permanecen fuera de servicio y 24
se encuentran en proceso de desmantelamiento, según datos
oficiales de la Autoridad de Regulación Nuclear.









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