EE.UU. desclasifica vídeos de objetos ovalados detectados por militares a gran velocidad
El Pentágono publica documentos, vídeos y fotografías de casos registrados durante décadas en distintos países y operaciones militares.
El Gobierno de Estados
Unidos ha iniciado un amplio proceso de desclasificación de documentos
relacionados con fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en
inglés), incluyendo vídeos, fotografías, informes militares y testimonios
recopilados durante décadas.
La publicación de los
archivos se produce tras una orden impulsada durante la administración de Donald
Trump, que obligó al Departamento de Defensa y distintos organismos federales a
liberar parte de la documentación histórica relacionada con avistamientos e
incidentes investigados por el Gobierno estadounidense.
Los materiales están
siendo incorporados progresivamente a plataformas oficiales y comprenden
millones de archivos acumulados durante varias décadas.
Según el Departamento
de Defensa, gran parte de la documentación corresponde a casos clasificados
oficialmente como “sin resolver” o pendientes de explicación definitiva.
El secretario de
Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que la publicación busca
ofrecer una mayor transparencia sobre investigaciones históricas relacionadas
con fenómenos aéreos no identificados.
Los documentos
incluyen informes procedentes de Estados Unidos, Oriente Medio y otras regiones
donde el ejército estadounidense ha desarrollado operaciones militares o
vigilancia aérea.
Entre los países y
zonas mencionadas aparecen registros procedentes de Irak, Siria, el Golfo
Pérsico y Emiratos Árabes Unidos.
Los archivos contienen
principalmente denuncias de avistamientos, análisis de radar, fotografías y
grabaciones de objetos detectados por sistemas militares o reportados por
pilotos y ciudadanos.
Muchos de los informes
apuntan a explicaciones relacionadas con globos meteorológicos, drones,
fenómenos atmosféricos, residuos flotantes o efectos ópticos generados por
planetas brillantes como Venus y Júpiter.
El Pentágono señala
además que determinados objetos detectados por radares militares pueden
corresponder a drones avanzados o artefactos tecnológicos difíciles de
clasificar inicialmente.
Entre el material
divulgado también figuran transcripciones históricas de misiones espaciales de
la NASA.
Algunos documentos
recogen conversaciones de astronautas de las misiones Programa Apolo
relacionadas con observaciones de luces, partículas o reflejos durante vuelos
espaciales.
Entre ellas aparecen
referencias de astronautas como Buzz Aldrin, Alan Bean y Jack Schmitt, aunque
la mayoría de los fenómenos descritos no fueron considerados pruebas de
actividad extraterrestre.
La desclasificación
incluye además informes históricos del FBI y del ejército estadounidense sobre
supuestos avistamientos ocurridos desde mediados del siglo XX.
También se han
publicado vídeos grabados por fuerzas militares en 2022 donde aparecen objetos
ovalados moviéndose a gran velocidad en zonas de operaciones militares.
Aunque algunos
informes internos plantean posibles explicaciones convencionales, varios de
esos casos continúan catalogados oficialmente como “fenómenos anómalos no
identificados”.
El proceso de
publicación continuará durante los próximos meses debido al enorme volumen de
documentación acumulada por las agencias federales estadounidenses a lo largo
de décadas.










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