Descubren en el océano Índico a 7.000 metros de profundidad el mayor cementerio de ballenas del planeta
Investigadores han localizado 485 yacimientos con fósiles y restos de cetáceos acumulados durante al menos 5,3 millones de años en una profunda región del océano Índico.
Un equipo internacional de científicos ha identificado en la
denominada Zona
Diamantina, en el océano Índico, el mayor cementerio de
ballenas conocido hasta la fecha. El hallazgo ha sido realizado por
investigadores dirigidos por Xiao Tong Peng, de la Academia China de Ciencias,
y ha sido publicado en la revista científica Nature.
La investigación se ha llevado a cabo mediante el sumergible chino
Fendouzhe,
uno de los pocos vehículos capaces de alcanzar las mayores profundidades
oceánicas. Durante las expediciones se localizaron 485
yacimientos con fósiles y esqueletos de ballenas, distribuidos
a lo largo de aproximadamente 1.200 kilómetros del fondo marino.
Los análisis indican que la acumulación de restos comenzó hace al
menos 5,3
millones de años, durante el Plioceno, y que muchos de los
fósiles se encuentran parcialmente enterrados, aunque en un notable estado de
conservación.
Cinco ecosistemas activos asociados a cadáveres de ballena
Además de los restos fósiles, los investigadores identificaron cinco
ecosistemas activos asociados a cadáveres más recientes de
ballenas situados a profundidades de hasta 6.789 metros,
convirtiéndose en los ejemplos documentados a mayor profundidad conocidos hasta
ahora.
Cuando una ballena muere y su cuerpo se deposita en el fondo
marino, genera ecosistemas especializados conocidos como "caídas
de ballena", que proporcionan alimento y refugio a
numerosas especies en zonas donde los recursos biológicos son muy escasos.
Hasta ahora solo se habían documentado alrededor de 70
ecosistemas de este tipo en todos los océanos del mundo, la
mayoría situados a profundidades inferiores a los 4.200 metros.
En los restos hallados se observaron comunidades formadas por
bacterias, gusanos del género Osedax, moluscos con bacterias simbióticas,
estrellas de mar y otros invertebrados adaptados a ambientes extremos.
Los investigadores identificaron 35 grupos de macrofauna asociados
a estos restos, y consideran que algunas de las especies
encontradas podrían ser nuevas para la ciencia.
Un área clave para estudiar la evolución de los cetáceos
El estudio analizó fósiles pertenecientes a diferentes grupos de
cetáceos, incluyendo ballenas picudas y ballenas barbadas. Entre los restos
recuperados figuran especies extintas y ejemplares relacionados con cetáceos
actuales.
Los científicos plantean varias hipótesis para explicar la
concentración de restos en esta región. Una de ellas apunta a que muchas de las
especies identificadas realizaban inmersiones profundas para alimentarse, lo
que podría incrementar la mortalidad natural en la zona.
Otra explicación está relacionada con la forma del relieve
submarino. La estructura de la Zona Diamantina actuaría como un embudo natural
que favorecería la acumulación de restos procedentes de áreas mucho más
amplias.
Además, los investigadores destacan que la sedimentación en esta
región es extremadamente lenta, permitiendo que los esqueletos permanezcan
expuestos en el fondo marino durante cientos de miles o incluso millones de
años antes de quedar cubiertos por sedimentos.
Solo una pequeña parte ha sido explorada
Los autores del estudio subrayan que gran parte de la Zona
Diamantina continúa sin explorarse. Los resultados obtenidos proceden de 32
inmersiones realizadas por el sumergible Fendouzhe, una
superficie reducida en comparación con la extensión total de la región.
Por ello, consideran probable que existan otros grandes depósitos
de restos de cetáceos en distintas zonas oceánicas aún no estudiadas.
El
descubrimiento proporciona uno de los registros fósiles y biológicos más
completos conocidos sobre ballenas de aguas profundas y permitirá avanzar en el
conocimiento de la evolución de estos mamíferos marinos a lo largo de millones
de años.








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