La presa de las Tres Gargantas en China puede influir en la rotación de la Tierra
Investigaciones citadas por la NASA indican que el enorme volumen de agua almacenado por la infraestructura china modifica ligeramente la distribución de masa del planeta, aunque sin consecuencias perceptibles para la vida cotidiana.
La presa de las Tres Gargantas, situada sobre el río Yangtsé en la
provincia china de Hubei, continúa siendo la mayor central hidroeléctrica del
mundo en capacidad de generación eléctrica. Además de su relevancia energética,
diversos estudios científicos han analizado el efecto que el almacenamiento
masivo de agua puede tener sobre parámetros físicos del planeta como la
rotación terrestre.
La infraestructura, inaugurada de forma completa en 2012 tras años
de construcción, cuenta con una potencia instalada de 22.500
megavatios y puede almacenar hasta 40 kilómetros
cúbicos de agua, equivalentes a unos 40.000 millones
de metros cúbicos.
Según análisis realizados por especialistas vinculados a la NASA,
la acumulación de una masa tan elevada de agua modifica ligeramente la
distribución de masa de la Tierra. Como consecuencia, se produce una variación
extremadamente pequeña en la velocidad de rotación del planeta.
El geofísico Benjamin Fong Chao, del Centro Goddard de la NASA,
calculó que el llenado completo del embalse podría aumentar la duración de un
día en aproximadamente 0,06 microsegundos, una variación imperceptible
para la actividad humana y que solo puede detectarse mediante instrumentos
científicos de alta precisión.
La explicación física de este fenómeno se encuentra en el
denominado momento
de inercia, una magnitud que describe cómo se distribuye la
masa de un cuerpo respecto a su eje de rotación. Cuando una gran cantidad de
masa se desplaza o se redistribuye, la velocidad de giro puede experimentar
pequeñas variaciones.
Los cambios naturales siguen
teniendo un impacto mucho mayor
Los científicos recuerdan que fenómenos naturales como terremotos,
movimientos tectónicos, el deshielo de los glaciares o las variaciones en las
corrientes oceánicas también influyen en la rotación terrestre y, en muchos
casos, generan efectos superiores a los asociados a grandes infraestructuras
hidráulicas.
Uno de los ejemplos más estudiados fue el terremoto y tsunami del
océano Índico de 2004, que modificó ligeramente la distribución de masa del
planeta y provocó una variación en la duración del día de varios microsegundos.
Además de las presas, otros estudios recientes han analizado el
impacto de la extracción masiva de aguas subterráneas sobre la posición del eje
de rotación terrestre. Diversas investigaciones han concluido que el bombeo
intensivo de acuíferos puede alterar la distribución global del agua y generar
pequeños desplazamientos medibles del eje del planeta.
La presa de las Tres Gargantas también destaca por su capacidad de
generación energética. En 2020 alcanzó una producción superior a los 111
teravatios hora (TWh), una de las cifras más elevadas
registradas por una instalación hidroeléctrica en el mundo.
Pese a sus dimensiones, la central representa una parte reducida
del consumo energético total de China, uno de los mayores consumidores de
electricidad del planeta. El país continúa desarrollando nuevos proyectos
hidroeléctricos de gran escala, entre ellos varias infraestructuras en la
región del Tíbet destinadas a incrementar su capacidad de generación renovable.
Los especialistas subrayan que los efectos de la presa sobre la
rotación terrestre son reales desde el punto de vista científico, pero
extremadamente pequeños y sin repercusiones prácticas para la población o para
el funcionamiento del planeta.










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