Las excavaciones de Antas (Almería) confirman la existencia de un monasterio bizantino de los siglos V al VIII
La segunda campaña arqueológica en el yacimiento del Cabezo María ha permitido documentar nuevas estructuras del complejo monástico, entre ellas una basílica, un refectorio y diversas dependencias excavadas en la roca.
La segunda campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en
el yacimiento del Cabezo María, en el municipio almeriense de Antas,
ha confirmado la existencia de un importante complejo monástico bizantino
ocupado entre los siglos V y VIII.
Los trabajos han sido realizados por el laboratorio de
bioarqueología Memolab bajo la dirección de los investigadores Julio Román,
José
María Martín Civantos y Antonio Rubio, quienes han documentado nuevas
estructuras vinculadas al monasterio descubiertas durante las últimas semanas.
Entre los hallazgos más relevantes figura un gran refectorio
conectado con la cocina y las zonas de almacenamiento identificadas en campañas
anteriores. Los arqueólogos también han avanzado en el estudio de la iglesia
principal del conjunto, una basílica de tres naves cuyo piso original ha podido
ser localizado durante la excavación.
Según los responsables del proyecto, el templo presenta un
presbiterio orientado hacia levante y conserva restos de pavimentación en una
de sus naves. Asimismo, se han identificado las bases de las columnas que
separaban los distintos espacios interiores de la iglesia.
Las investigaciones también han permitido localizar una gran
escalinata de acceso al templo situada en una zona porticada orientada hacia el
valle. Los arqueólogos consideran que este acceso formaba parte de la entrada
principal al edificio religioso.
El yacimiento conserva evidencias de una amplia comunidad
monástica
La campaña se ha extendido igualmente a diversas habitaciones y
celdas excavadas en la roca volcánica del cerro. Además, los trabajos de
prospección aérea realizados durante la investigación han permitido identificar
nuevas estructuras y espacios aún pendientes de excavación.
Los investigadores consideran que las dimensiones del conjunto
apuntan a la existencia de una comunidad monástica de gran tamaño, integrada
por religiosos y personal vinculado al funcionamiento del complejo.
Entre los materiales recuperados destacan numerosos restos de
cerámica procedentes de diferentes zonas del Mediterráneo oriental y
occidental. Los hallazgos incluyen ánforas, vajillas y lucernas procedentes de
territorios que actualmente forman parte de países como Túnez, Líbano, Siria,
Egipto y Palestina.
Los arqueólogos también han identificado elementos decorativos con
simbología cristiana, especialmente representaciones relacionadas con el
cordero pascual, habituales en contextos religiosos de la época.
Según los responsables científicos del proyecto, el yacimiento
aporta información relevante sobre la presencia bizantina en el sureste de la
península ibérica y sobre la implantación de comunidades cristianas durante los
siglos posteriores a la caída del Imperio romano de Occidente.
Por su parte, el alcalde de Antas, Pedro Ridao, ha
destacado la importancia patrimonial de los hallazgos y ha señalado que las
investigaciones forman parte de las actuaciones incluidas en el Plan
2020-2030 impulsado por el Ayuntamiento para la recuperación y
puesta en valor del patrimonio histórico del municipio.
El
consistorio ha avanzado además su intención de continuar impulsando nuevas
investigaciones arqueológicas tanto en el Cabezo María como en otros enclaves
históricos del término municipal, entre ellos el yacimiento de El Argar,
uno de los referentes de la arqueología prehistórica en la península ibérica.










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