Una inteligencia artificial logra detectar el envejecimiento de las células madre de la sangre
Investigadores del IDIBELL, el Barcelona Supercomputing Center e ISGlobal han desarrollado ChromAgeNet, una herramienta capaz de reconocer patrones de envejecimiento que pueden pasar inadvertidos al ojo humano y que abre una nueva vía para estudiar posibles estrategias de rejuvenecimiento celular.
El envejecimiento deja huellas en nuestras células que no siempre
resultan visibles ni siquiera bajo el microscopio. Un equipo científico ha
desarrollado ahora ChromAgeNet, una herramienta basada en inteligencia artificial
capaz de analizar la organización tridimensional del ADN e identificar patrones
relacionados con el envejecimiento de las células madre hematopoyéticas,
responsables de mantener la producción de las células de la sangre.
El trabajo está dirigido por la doctora Maria Carolina Florian,
investigadora del programa de Medicina Regenerativa del Instituto de
Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y profesora investigadora ICREA,
y la doctora Paula Petrone, investigadora del Barcelona Supercomputing
Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC) y del Instituto de Salud
Global de Barcelona (ISGlobal).
La investigación, que ha constituido una parte central de la tesis
doctoral del investigador de ISGlobal Pablo Iañez, combina conocimientos de
biología de células madre, envejecimiento, análisis de imágenes e inteligencia
artificial. Sus resultados han sido publicados en la revista científica
internacional Aging Cell.
Para desarrollar ChromAgeNet, los científicos analizaron imágenes
tridimensionales de los núcleos de células madre hematopoyéticas de ratón. Las
muestras fueron teñidas con DAPI, una técnica sencilla y ampliamente utilizada
que permite visualizar el ADN.
A partir de estas imágenes, una red neuronal convolucional
aprendió a reconocer diferencias entre células jóvenes y envejecidas. Basándose
únicamente en la apariencia del núcleo celular, el sistema alcanzó una
probabilidad del 77 % de distinguir correctamente ambos grupos, superando
incluso a otro modelo de aprendizaje automático construido a partir de
características de la cromatina previamente definidas por los investigadores.
Una herramienta para explorar el
rejuvenecimiento celular
Una de las claves del estudio es precisamente que muchos de los
cambios que detecta ChromAgeNet no son evidentes a simple vista. El
envejecimiento celular es heterogéneo y puede provocar modificaciones muy
sutiles en la arquitectura del núcleo.
La inteligencia artificial consiguió identificar combinaciones
espaciales de la cromatina, el material formado principalmente por ADN y
proteínas que empaqueta el material genético y participa en la regulación de la
actividad de los genes.
Los investigadores estudiaron además qué características utilizaba
el modelo para efectuar sus predicciones. Entre los elementos relacionados con
el estado de envejecimiento aparecieron la entropía de la cromatina, la
heterocromatina localizada en la periferia del núcleo y determinados
condensados de cromatina.
Esta información permite que ChromAgeNet vaya más allá de
limitarse a clasificar una célula como joven o envejecida. El sistema puede
aportar pistas sobre los cambios que experimenta la propia arquitectura nuclear
con el paso del tiempo y complementar otros indicadores de edad biológica, como
los denominados relojes epigenéticos.
El equipo también ha probado la herramienta para estudiar células
madre hematopoyéticas envejecidas sometidas a diferentes fármacos epigenéticos,
con el objetivo de comprobar si los tratamientos generaban cambios en la
organización de la cromatina compatibles con un estado celular más joven.
Los investigadores recalcan que estos experimentos no demuestran
que las células hayan sido rejuvenecidas funcionalmente. Sí muestran, sin
embargo, que la inteligencia artificial puede servir para detectar
modificaciones relacionadas con el envejecimiento después de aplicar distintas
intervenciones.
Esta capacidad abre la posibilidad de utilizar ChromAgeNet como
herramienta de cribado para analizar numerosos compuestos y localizar
candidatos que posteriormente puedan estudiarse con mayor profundidad como
posibles estrategias de rejuvenecimiento celular.
El uso de DAPI, una tinción económica y fácilmente incorporable a
los protocolos habituales de microscopía, y el reducido número de parámetros
del modelo podrían facilitar además su utilización en sistemas de alto
rendimiento capaces de analizar grandes cantidades de muestras.
Los autores han puesto a disposición de la comunidad científica
tanto ChromAgeNet como un conjunto de imágenes tridimensionales de células
madre hematopoyéticas, con la intención de facilitar el desarrollo y validación
de nuevas herramientas computacionales en un campo en el que todavía existen
pocos conjuntos públicos de imágenes.
El estudio muestra, en definitiva, que la organización
tridimensional del ADN contiene información cuantificable sobre el
envejecimiento de las células madre de la sangre y que la inteligencia
artificial puede extraer señales que el ojo humano difícilmente puede
reconocer, ofreciendo una nueva herramienta para investigar cómo envejecen las
células y explorar futuras estrategias destinadas a preservar o recuperar su
función.



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