El calentamiento planetario abre una “autopista” para que una bacteria invada el ecosistema ártico

Investigadores alertan de que el aumento de las temperaturas y el deshielo acelerado están transformando el océano Ártico, favoreciendo la llegada de microorganismos procedentes de zonas más cálidas y alterando procesos biológicos fundamentales para el equilibrio del ecosistema marino.

Un estudio científico publicado recientemente en la revista Global Change Biology ha identificado una importante modificación en el ciclo del nitrógeno en el Pacífico Ártico debido a la expansión de la bacteria UCYN-A2, un microorganismo fijador de nitrógeno que hasta ahora no formaba parte habitual de estas aguas polares. Los investigadores sostienen que este proceso está relacionado con el calentamiento acelerado de la región y con la pérdida progresiva de hielo marino.

La investigación, desarrollada entre 2015 y 2020 en los mares de Chukchi y Beaufort a bordo del buque científico R/V Mirai, revela que el fenómeno conocido como "borealización" está permitiendo la entrada de organismos propios de latitudes más templadas hacia el Ártico.

Una transformación impulsada por el deshielo

Los científicos explican que la reducción del hielo marino está modificando las corrientes oceánicas y favoreciendo el calentamiento del agua. Como consecuencia, determinadas zonas están registrando una disminución de nutrientes esenciales, especialmente nitratos, lo que modifica las condiciones ecológicas habituales.

Según los datos recopilados, la bacteria UCYN-A2 comenzó a expandirse de forma especialmente intensa a partir de 2017, coincidiendo con un adelanto inusual del deshielo en la región. Los análisis indican que estos microorganismos llegaron desde el mar de Bering y encontraron en las nuevas condiciones ambientales un entorno favorable para desarrollarse.

El estudio señala que en algunas áreas alejadas de la plataforma continental la fijación de nitrógeno realizada por estas bacterias llegó a representar hasta el 100 % de la nueva producción de nitrógeno disponible, niveles similares a los observados en océanos tropicales.

Posibles consecuencias sobre la cadena ecológica

Los investigadores advierten de que esta alteración podría tener efectos en cascada sobre el ecosistema marino ártico. La fijación intensiva de nitrógeno requiere grandes cantidades de fósforo, lo que podría modificar el equilibrio natural entre ambos elementos y afectar a otras especies.

La preocupación científica se centra en que estos cambios no afectarían únicamente al fitoplancton o a los microorganismos, sino que podrían repercutir en toda la cadena alimentaria marina.

Las proyecciones climáticas apuntan además a un aumento continuado de las temperaturas del océano Ártico durante las próximas décadas, lo que podría favorecer todavía más la expansión de especies invasoras y acelerar la transformación del ecosistema polar.

Los especialistas consideran que estos resultados representan una nueva evidencia de cómo el calentamiento global está modificando regiones consideradas hasta ahora especialmente estables y sensibles desde el punto de vista ecológico.

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