El aterrador fenómeno que puede surgir en segundos: así son los misteriosos gustnados

 Estos violentos remolinos de viento aparecen junto a las tormentas, levantan columnas de polvo y pueden provocar daños pese a su corta duración.

Una columna de polvo comienza a girar violentamente, el viento se intensifica en cuestión de segundos y un remolino avanza sobre el terreno con una apariencia que recuerda a la de un tornado. Es el gustnado, un fenómeno meteorológico poco conocido que puede aparecer de forma repentina durante una tormenta y sorprender a quienes se encuentran en sus proximidades.

Su nombre procede de la combinación de las palabras inglesas gust, que significa ráfaga, y tornado. Aunque ambos fenómenos pueden presentar un aspecto similar, su origen es diferente.

Los gustnados se forman cuando el aire frío que desciende de una tormenta alcanza el suelo y se expande horizontalmente, generando un frente de rachas. En determinadas condiciones, las diferencias de velocidad y dirección del viento favorecen la aparición de pequeños vórtices que comienzan a girar cerca de la superficie.

Cuando estos remolinos atraviesan terrenos secos, pueden levantar grandes cantidades de polvo y adquirir la apariencia de una columna giratoria. Su desarrollo suele ser rápido y su duración, generalmente, de apenas unos segundos o minutos.

Un fenómeno breve, imprevisible y potencialmente peligroso

La principal diferencia respecto a un tornado convencional es que el gustnado no está conectado con una circulación giratoria que se extienda desde la nube hasta el suelo. Su origen se encuentra en las turbulencias generadas por las rachas de viento asociadas a la tormenta.

Pese a su reducido tamaño y corta duración, estos remolinos pueden alcanzar intensidades suficientes para desplazar objetos ligeros, romper ramas y ocasionar daños localizados. Su aparición resulta especialmente llamativa cuando una nube de polvo permite observar claramente el movimiento giratorio del aire.

Los gustnados también pueden producirse en España, donde las tormentas intensas generan ocasionalmente fuertes frentes de rachas. Sin embargo, su identificación requiere distinguirlos de los tornados y de los remolinos de polvo que aparecen en jornadas cálidas y soleadas.

Su carácter repentino hace que puedan pasar desapercibidos hasta que comienzan a levantar tierra y otros materiales. Por ello, ante la proximidad de una tormenta con vientos intensos, la recomendación es buscar refugio en un edificio sólido y evitar permanecer junto a árboles, estructuras inestables u objetos susceptibles de salir despedidos.

Aunque no alcanzan habitualmente la intensidad de los grandes tornados, los gustnados constituyen una muestra de la enorme energía que puede concentrarse en el borde de una tormenta, donde una simple ráfaga puede transformarse en cuestión de segundos en un sorprendente remolino de viento.

 

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