Encuentran una “cápsula del tiempo” de hace 128.000 años en el Tíbet
Un estudio de los testigos extraídos del glaciar de Guliya apunta a que este remoto enclave situado a unos 6.000 metros de altitud conserva un excepcional archivo climático que se remontaría a la última era glacial
El
glaciar de Guliya, en el noroeste del Tíbet, podría albergar hielo con una
antigüedad superior a los 128.000 años, convirtiendo sus capas en un
extraordinario archivo natural para reconstruir algunos de los grandes cambios
climáticos experimentados por la Tierra.
Una
investigación publicada en la revista científica Science Advances ha
comparado testigos de hielo obtenidos durante dos campañas de perforación
realizadas en 1992
y 2015, a altitudes situadas aproximadamente entre los 5.900 y
los 6.200 metros.
Las
capas acumuladas en estos testigos conservan diferentes señales químicas y
ambientales que permiten reconstruir las condiciones existentes en el momento
en que se formó el hielo. Uno de los principales retos, sin embargo, consiste
en establecer con precisión la edad de cada una de esas capas.
Los
investigadores comprobaron que los testigos obtenidos con más de dos décadas de
diferencia presentan patrones similares en sus isótopos de oxígeno. Esta
coincidencia respalda la consistencia del registro climático conservado en el
casquete glaciar.
Una
señal de hace más de 41.000 años ayuda a fechar el glaciar
Para
construir la cronología, los científicos recurrieron a técnicas basadas en isótopos
radiactivos de berilio y cloro. El procedimiento permitió
identificar en el hielo la huella de la denominada excursión
geomagnética de Laschamp, una importante alteración del campo
magnético terrestre registrada hace más de 41.000 años.
Esta
señal funciona como un punto de referencia temporal dentro del glaciar. La
posterior comparación con registros de isótopos de oxígeno procedentes de
depósitos de cuevas tibetanas llevó a los investigadores a plantear que las
capas más antiguas de Guliya podrían superar los 128.000 años.
La
estimación cambia considerablemente la interpretación del glaciar, ya que
investigaciones anteriores habían situado parte de su registro en alrededor de
12.000 años. Los nuevos resultados indican que hielo procedente de la última
glaciación pudo sobrevivir en esta zona del Tíbet durante el comienzo del
Holoceno.
De
confirmarse y precisarse esta cronología, Guliya ofrecería un registro de
montaña excepcionalmente antiguo fuera de las regiones polares. Las bajas
temperaturas y las particulares características del relieve habrían contribuido
a preservar durante decenas de miles de años las sucesivas capas de hielo.
El
estudio de este archivo permitirá profundizar ahora en las condiciones
ambientales del pasado y buscar nuevas pistas sobre cuándo
comenzaron y terminaron grandes periodos glaciales y cómo evolucionó el clima
terrestre entre ellos.








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